Singladura | Lecciones de cara al 21

Por Roberto Cienfuegos J.

Las recientes elecciones en Hidalgo y en Coahuila, las primeras que se efectúan durante el gobierno de la autodenominada Cuarta Transformación (4T) reconfiguraron los mapas políticos en ambas entidades, con predominio del PRI,  y dejaron algunas lecciones que deberían ser útiles de cara al nuevo proceso electoral del 2021 considerado desde ahora la madre de las batallas en las urnas mexicanas.

Los comicios para elegir la nueva integración de los 84 municipios hidalguenses se desarrollaron bajo la atmósfera de la Covid-19 y se realizaron el 18 de octubre luego de un aplazamiento de cuatro meses respecto de la fecha establecida originalmente., como consecuencia precisamente de la pandemia.

Esta vez, en una jornada comicial atípica, los electores y candidatos tuvieron escasas seis semanas para votar y ser votados. La pandemia cambió las formas tradicionales de este tipo de procesos. Fue un reto no menor para el votante y los candidatos, obligados por la circunstancia a replantear la relación habitual y aminorar el peligro de contagio. Así, los mítines tuvieron que ser acotados en número de participantes. No fue sencillo para las partes.

Se hizo sin embargo un esfuerzo importante a través de redes sociales para difundir las plataformas de los aspirantes a cargos de elección, un aspecto novedoso y que seguramente pervivirá en las competencias comiciales futuras, más todavía si prosigue la pandemia como algunas voces alertan.

Antes que mítines numerosos, los candidatos recorrieron sectores, colonias o localidades y recurrieron al contacto personal restringido con el universo de votantes.

Aun así, la Covid-19 causó estragos. Al menos cinco competidores enfermaron y otros dos perdieron la vida debido a la Covid-19. Los fallecidos fueron el candidato de Nueva Alianza a la alcaldía de San Agustín Tlaxiaca, Tomás García Cerón y el priísta Felipe Hernández González, ganador de esa alcaldía, cuyo deceso sobrevino luego de los comicios y a escasas horas de que el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) le otorgaran su constancia de mayoría.

Al margen del resurgimiento del PRI en Hidalgo con el triunfo en 32 de las 84 alcaldías en juego, un hecho notable, más aún por la pandemia, fue la participación de 1.176.312 de un listado nominal de 2,186.338 de votantes, el 53.80 por ciento, del padrón electoral de la entidad. La participación, aunque menor respecto de las dos consultas similares previas, reveló por sí misma un interés ciudadano en los procesos comiciales, un hecho que deberían tener en cuenta los aspirantes a cargos electivos y que trasunta un músculo democrático, si se quiere en ciernes, pero valioso para el país y su futuro.

Notable igualmente fue el esfuerzo hecho por las autoridades del IEEH y la ciudadanía que asumieron un papel relevante para apoyar la jornada comicial aún en medio de la pandemia. Destacable fue que en las 3.874 casillas de Hidalgo se dispensó un número igual de kits de protección, además de la adopción de medidas como la sana distancia, el cubrebocas, el gel antibacterial y el uso de marcadores individuales durante el proceso.

Hidalgo habilitó además 40 urnas electrónicas, una novedosa práctica comicial que seguramente podría utilizarse en los comicios del 2021, con ahorros importantes en papelería, desplazamiento y vigilancia de urnas tradicionales, pero sobre todo un mecanismo eficaz e inmediato para el recuento y la inhibición del riesgo de fraude o manipulación electoral.

De igual forma, fueron seleccionados unos 25 mil ciudadanos que participaron en la supervisión del proceso en las casillas, un esfuerzo igualmente notable y que constituye un baluarte comicial y la ciudadanización de este tipo de consultas.

En Coahuila fueron elegidos los nuevos miembros del legislativo estatal, que incluyeron 16 diputaciones de mayoría relativa y nueve de representación proporcional. Las 25 fueron ganadas por el PRI, un hecho que proyecta diversas lecturas, la más contundente quizá de ellas es que en política no hay muertos eternos.

Los coahuilenses también dispusieron de 54 urnas electrónicas en 10 de los 16 distritos electorales del Estado. El uso de este tipo de urnas, parte de un plan piloto para los comicios en Hidalgo y Coahuila, abre nuevas alternativas y recursos para el electorado y las autoridades en la materia. Sería deseable la continuidad de este programa y aún la instauración de esta alternativa en un futuro cercano como parte de los esfuerzos de consolidación de los procesos comiciales en México.

Otra de las lecciones que dejó este par de consultas electorales fue el revés experimentado por Morena, el partido creado por el presidente Andrés Manuel López Obrador para conquistar la presidencia del país en su tercer intento. Buena parte de los candidatos postulados por Morena fueron derrotados en ambas entidades, lo que envía sin duda un mensaje claro de que el pueblo elector es susceptible de cambios de opinión, y que en política nada está asegurado para siempre.

Envuelto en una disputa interna, carente de una estructura sólida y conformado por una serie de corrientes, indisciplinadas predominantemente, Morena debería tomar en serio la tarea de consolidarse como una agrupación institucionalizada y capaz de competir y ganar los comicios que se avecinan en 2021, considerados cruciales para el proyecto de la 4T.

Además de la consulta sobre el eventual enjuiciamiento de figuras políticas asociadas al así denominado régimen neoliberal en 2021, México librará el año próximo la madre de las batallas comiciales.

Será el proceso “más grande y complejo de nuestra historia”, definió el presidente del instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, el de 2021, cuando se estima aún persistirá la pandemia de la Covid-19.

Para las elecciones del 2021 serán convocados 95 millones de electores registrados en la lista nominal, que acudirán a 164 mil 550 casillas en todo el país, para elegir más de 21 mi cargos, una tarea colosal sin duda. Se prevé además el reclutamiento de casi 1.5 millones de ciudadanos.

En conjunto, los mexicanos habremos de elegir a 500 diputados federales de la 65 legislatura, 15 gubernaturas, mil 063 diputaciones de 30 congresos locales y mil 926 ayuntamientos en 30 entidades.

El INE activará semejante estructura para que el 6 de junio próximo, “millones de mexicanas y mexicanos accedamos a las urnas a ejercer el derecho a sufragio efectivo, libre, secreto e informado”. Tendremos entonces un reto mayor y trascendente para la vida nacional. Hidalgo y Coahuila dejaron un mensaje. Hay que leerlo. Quien mejor lo haga tendrá su recompensa.

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@RobertoCienfue1

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