Singladura: Revolución a la vista

Por Roberto Cienfuegos J.

[La] revolución en curso, cuyas repercusiones aún están lejos de arrojar saldos concluyentes, […] sin duda modificarán de manera radical el mundo del trabajo, el desempeño empresarial y las expectativas y desarrollo en particular de los llamados millennials.

Una auténtica revolución se gesta en el seno del mundo laboral-empresarial ante la emergencia de crecientes tendencias que apuntan a un mejor uso del espacio de los bienes inmuebles, las nuevas tecnologías, predominantemente asociadas, aunque no exclusivas, a la denominada generación millennial y el impulso a la innovación, la productividad y la flexibilidad del capital, el trabajo, las mercancías y los servicios.

Al parecer y de manera paralela se perfila el derrumbe de paradigmas viejos, obsoletos y/o en desuso creciente que caracterizaron buena parte, si no todas, las relaciones de patrones o empleadores y trabajadores o subordinados, aun cuando recién se haya iniciado el retiro de este tipo de relacionamiento o funcionalidad.

En el espejo retrovisor pueden verse ya relaciones laborales y/o profesionales construidas durante décadas, patrones y comportamientos que hicieron época en los centros de trabajo, marcadamente éstos de esquema vertical, el uso de espacios físicos jerárquicamente definidos, la disciplina sujeta casi casi a la mirada escrutadora del jefe o capataz, o patrón de cuadra por decirlo así con rudeza verbal.

Están quedando atrás, según numerosos indicios y señales sólidas, fenómenos como la permanencia prolongada y muchas veces permanente entre origen y destino de la vida laboral, la experiencia construida bajo el rígido cartabón de un empleo único a lo largo de la vida productiva y/o útil de las personas.

En su lugar, emerge de manera lenta pero sostenida un nuevo esquema, innovador, creativo, pero sobre todo que tiende al ahorro, la optimización y aun el disfrute de los recursos humanos y materiales de las empresas, así sean éstas públicas, pero especialmente de capital privado, éstas últimas casi siempre y necesariamente a la vanguardia.

Andrea Soria, Senior Workplace Knowledge Consultant en HermanMiller, hace ver por ejemplo que hoy día en México está empezando a cambiar el uso “inconsciente” de los espacios de oficinas.

Según Soria, el cambio busca aminorar y eventualmente acabar con el desperdicio en promedio del espacio de oficinas hasta de un 25 por ciento, cuando podría y debería usarse mucho mejor el metro cuadrado.

Soria conversó con Alcaldes de México luego de participar el miércoles 24 de abril último pasado en el Foro de Talento México (MTF por sus siglas en inglés) en un conocido hotel de la capital mexicana, auspiciado por México Business Events.

Dijo que un mejor uso de los espacios de oficinas podría fácilmente generar ahorros hasta del 30 por ciento a las empresas. Esa bolsa de recursos, propone, debería utilizarse o dedicarse en beneficio de las personas empleadas en las empresas.

Se trata, dijo, de ser más conscientes del uso de los recursos. Puso como ejemplo la experiencia de empresas de servicios vehiculares que optimizan sus bienes mediante la renta de unidades. Un vehículo, por ejemplo, es utilizado hasta por 13 mil personas en vez de que la empresa decida la venta de un millón de unidades. Se trata, apuntó, de “personas más conscientes del uso de recursos”.

En las oficinas, dijo, los espacios se asignaban antes con base en la jerarquía de los usuarios, “pero hoy se asignan por funcionalidad”.

Citó otros casos de este cambio de paradigmas, entre ellos las salas de juntas que era habitual antes se “sobredimensionaran” con el propósito de albergar un promedio de ocho a 12 personas cuando en realidad son útiles para encuentros habituales de tres personas.

Hoy día, añadió la especialista, se están promoviendo y buscando “oficinas vivas”, que estén conectadas a la tecnología, lo que permite como nunca antes el desplazamiento o movilidad interna con aplicaciones como los “reminder” o recordatorios a través de “gadgets”.

“Es un hecho que se puede mover la oficina conforme a las necesidades de las personas”, dijo, al aludir que hoy día muchas empresas empiezan a ver a sus empleados como “clientes internos”, a los que hay que retener mediante una serie de estímulos.

Esto en especial porque hay estudios –referidos por Soria en MTF- según los cuales sólo un 30 por ciento de los trabajadores se siente entusiasmado y comprometido con sus empleos, contra un 70 por ciento que sólo los ven como el vehículo para obtener un “pay-check”.

Citó seis “motivadores” principales entre los empleados, que incluyen el logro, la seguridad, el propósito, un estatus, la autonomía –éste un factor clave- y la pertenencia.

En el caso de los llamados “millennials”, la permanencia laboral es de dos a tres años, apuntó la especialista, quien consideró que las personas quieren hoy aportar en sus centros de trabajo o empresas, que deben igualmente cuidar la demografía interna.

Uno de estos cambios en marcha, destacó, es que las empresas son hoy día mucho “más horizontales” e incluso “más igualitarias” en sus espacios.

Una de las consecuencias inmediatas es que crece hasta un 25 por ciento la productividad cuando las empresas hacen estos cambios simples y sencillos.

Soria citó algunos temas que más están cambiando la experiencia de las empresas, entre ellos la retención del talento, la movilidad de espacios, algo que ya realiza el 15 por ciento de las empresas, un aumento de la productividad, innovación, la socialización, que explica incluso una reducción de hasta el 15 por ciento del envío de correos electrónicos porque se dan conexiones emocionales y personales más fuertes.

En forma creciente, abundó, las empresas miden más el desempeño de sus empleados o colaboradores por su compromiso y los resultados que aportan y menos por las horas que pasan en la silla.

Otro cambio importante es que ya el 14 por ciento de las empresas en México están recurriendo al uso de jornadas laborales mixtas, que incluyen tiempo presencial en las oficinas y jornadas en casa o fuera de la oficina mediante la interconexión que permite la internet.

Estos son solo algunos de los cambios asociados a una revolución en curso, cuyas repercusiones aún están lejos de arrojar saldos concluyentes, pero que sin duda modificarán de manera radical el mundo del trabajo, el desempeño empresarial y las expectativas y desarrollo en particular de los llamados millennials, una generación que hoy representa el 27 por ciento de la población mundial, unos dos mil millones de personas.

[email protected]

@RobertoCienfue1

Deja un comentario

75452
A %d blogueros les gusta esto: