Un paso hacia una movilidad con enfoque de género: una realidad no cumplida

Por Desarrollo Urbano e Industria GIZ

El enfoque de género no ocurre simplemente permitiéndole a las mujeres participar en programas que ya han sido establecidos, sino al poner atención de manera constante a la equidad entre mujeres y hombres en el desarrollo de políticas, programas y proyectos

Después de los sucesos acontecidos el pasado viernes 16 de agosto en el que miles de mujeres en México salieron a las calles a manifestarse sobre la situación de alta violencia contra las mujeres que se vive en el país, queda claro que aún falta mucho por hacer para lograr una igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Y desafortunadamente, la movilidad no es un sector exento de sucumbir a la desigualdad, la inseguridad y la escasa presencia de mujeres desde su planeación, gestión e implementación.

La movilidad con enfoque de género busca no sólo satisfacer las necesidades de una movilidad segura, accesible y eficiente de las mujeres y niñas, sino también impulsar la inclusión de las mujeres en puestos relacionados con la gestión de la movilidad, desarrollar entornos urbanos seguros y contar con unidades de transporte libres de violencia.

El tema resulta evidente si observamos la diferencia en los patrones de movilidad de los hombres y las mujeres que son diferentes. Éstos son el resultado de las actividades que cada grupo experimenta. Si bien ambos géneros realizan trayectos de la casa al trabajo y de regreso a ésta, los patrones de las mujeres son más complejos, ya que sus traslados incluyen mayor intermodalidad y, en particular, un mayor uso de transporte público y movilidad peatonal. Esto se ve reflejado en mayor esfuerzo físico y tiempo para moverse de un lugar a otro, además de otros factores a los que las mujeres se ven expuestas, como son el acoso sexual en el transporte público.

También podríamos hablar del número de mujeres al mando de unidades en el transporte público o de aquellas que están lidereando o están involucradas en temas de movilidad en América Latina; sin embargo, aún hablamos de un número reducido de participación de las mujeres en temas de transporte y movilidad en la región.

San Juan Comalapa, precursor de la movilidad con enfoque de género

Ante este panorama, es necesario incluir un enfoque de género en la planeación e implementación de los proyectos relacionados con la movilidad. El proyecto piloto “Guatemala: triciclos eléctricos” busca cumplir esta tarea.

El proyecto piloto de la municipalidad de San Juan Comalapa, Guatemala forma parte del programa EUROCLIMA+[1] y tiene la intención de hacer la sustitución de triciclos convencionales —mejor conocidos como tuck tucks, que actualmente se usan para el transporte público— a triciclos eléctricos. Éstos serán usados para el transporte social —población en situación vulnerable como adultos mayores y personas con discapacidad—, la recolección de residuos sólidos y el transporte público.

En el municipio de San Juan Comalapa —pertenece al departamento de Chimaltenango de la República de Guatemala—, los tuck tuck han sido un excelente medio para realizar los trayectos diarios de la población. Esto debido a que no existe otro medio de transporte público que pueda funcionar en la topografía de la municipalidad ya que ésta tiene bastantes pendientes y colinas, y sus calles son demasiado estrechas.

Actualmente, el municipio tiene en servicio 200 tuck tucks, cuyo combustible es el diésel. Estos triciclos cuentan con una rotación de operación alternada, con una circulación de 100 vehículos un día y 100 al día siguiente. Desafortunadamente, no todas las unidades se encuentran en óptimas condiciones: la mayoría han sobrepasado su vida útil y se encuentran en mal estado, por lo cual contamina significativamente.

Es por esto que la municipalidad de San Juan Comalapa fue seleccionada para ser beneficiaria del programa EUROCLIMA+. Con el proyecto piloto “Guatemala: triciclos eléctricos”, la región abre las puertas a un nicho antes no explorado: la movilidad eléctrica libre de contaminantes. Ésta ayudará a que el municipio aporte a las Contribuciones Nacionales Determinadas (CND) del país, que es un compromiso de la comunidad internacional para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

En este proyecto, se ha destacado la gran importancia del rol que juegan las mujeres de San Juan Comalapa en la movilidad, ya que son ellas dueñas de la mayoría de los tuck tucks que actualmente están en funcionamiento. Si bien no todas ellas son las que los conducen, conocen a detalle su operación, gestión y modelo de negocio. Mismo que se desarrolló en conjunto con la municipalidad y que, con este nuevo proyecto se busca actualizar.

Con la entrada de las nuevas unidades, se pretende mantener e incentivar una participación más activa de las mujeres y sentar así bases como los precursores en la implementación de triciclos eléctricos con enfoque de género. Al tratarse de un proyecto piloto, se busca la replicación del modelo no sólo en Guatemala sino en el resto de Latinoamérica. De esta manera, “Guatemala: triciclos eléctricos” podrá servir como base para realizar proyectos de movilidad urbana sustentable que integren a las mujeres.

Esto se busca lograr a través de la inclusión de este sector en puestos relacionados con la gestión de la movilidad eléctrica, posicionándolas como las líderes del sector. Otra estrategia que realizará el proyecto piloto es la creación y el fortalecimiento de capacidades para transversalizar la perspectiva de género, mediante el uso de métodos participativos y de consulta que incluyan directamente a las mujeres. Además, se realizará el monitoreo, evaluación y rendición de cuentas sobre la inclusión de género dentro del proyecto.

El falso enfoque de género

El enfoque de género no ocurre simplemente permitiéndole a las mujeres participar en programas que ya han sido establecidos, sino al poner atención de manera constante a la equidad entre mujeres y hombres en el desarrollo de políticas, programas y proyectos, ya que al igual que los hombres, las mujeres necesitan participar desde el inicio de los proyectos, incluyendo la definición de objetivos y actividades planeadas.

San Juan Comalapa en Guatemala deja un precedente, tanto en Latinoamérica como en el mundo. Si una municipalidad de 35 mil habitantes[2] puede lograr la participación e inclusión de las mujeres de su comunidad en un sector que por excelencia ha sido gestionado y lidereado por hombres, imaginemos qué se puede lograr en una megalópolis como la Ciudad de México.

Definitivamente, éste será un paso hacia una movilidad con enfoque de género.

[1] EUROCLIMA+ es un programa financiado por la Unión Europea para promover el desarrollo ambientalmente sostenible y resiliente al clima en 18 países de América Latina, en particular para el beneficio de las poblaciones más vulnerables.  El componente de Movilidad Urbana dentro del Programa es implementado bajo el trabajo sinérgico de la Agencia Francesa de Desarrollo AFD (AFD)  y Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH y tiene como enfoque la mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático y la sostenibilidad ambiental con el fin de apoyar a los países en la implementación de las Contribuciones Nacionales Determinadas, intensificar la cooperación en cambio climático a través de un diálogo estratégico y gestión del conocimiento y apoyar la implementación de políticas climáticas en sectores específicos. http://euroclimaplus.org/movilidad

[2] Instituto Nacional de Estadística (INE) (2002). «XI Censo Nacional de Poblacion y VI de Habitación (Censo 2002)». Ine.gob.gt. Guatemala.

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