Yo habito, luego existo / Barrios que generan comunidad vs barrios que aíslan

por | Mar 26, 2026 | De Puño y Letra | 0 Comentarios

Por Romy Rojas Garrido *

La forma en que vivimos nuestras ciudades determina no solo la calidad de nuestras calles, sino también la fortaleza de nuestra sociedad. Según ONU-Hábitat, más del 30% de la población urbana en regiones en desarrollo vive en asentamientos informales o barrios marginales, donde la falta de servicios, infraestructura y espacios públicos crea aislamiento y limita oportunidades (ONU-Hábitat, 2020).

En barrios que aíslan, la escasez de espacios públicos, la segregación socioeconómica y la falta de acceso a servicios básicos generan entornos de inseguridad, violencia y exclusión social. Niños que deberían jugar en plazas y parques pierden la posibilidad de interactuar, y jóvenes que podrían crecer en comunidades saludables se enfrentan a la desconfianza y la falta de oportunidades.

Los barrios que generan comunidad son aquellos diseñados con estrategias de cohesión social y planificación inclusiva. La gentrificación, hoy que está tan de moda, y que la falta de conocimiento e información sobre el tema tiende a satanizarla; si se maneja de forma estratégica y regulada, puede convertirse en una oportunidad para revitalizar barrios, incrementar la seguridad y generar oportunidades económicas para sus habitantes.

Foto: INAH.

Cuando se aplica correctamente, la gentrificación puede fomentar el uso mixto de espacios, con comercios, viviendas y servicios, lo que incrementa la vigilancia natural y reduce la criminalidad. Además, la derrama económica generada por actividades locales y la llegada de inversión controlada puede traducirse en mejores servicios, empleo y oportunidades educativas, elevando la calidad de vida del barrio sin desplazar sus tradiciones ni borrar su identidad.

El equilibrio es clave: mejorar la infraestructura, abrir espacios públicos y promover la inversión, pero manteniendo las costumbres, el sabor del barrio y la participación activa de sus residentes. Solo así la gentrificación se convierte en una herramienta de cohesión social y no en un factor de exclusión.

La diferencia entre barrios que aíslan y barrios que generan comunidad radica en la planificación estratégica, ética y participativa. Barrios que integran espacios mixtos, regulan la gentrificación y priorizan la cohesión social logran que los niños puedan jugar, los jóvenes tengan oportunidades y las familias convivan en entornos seguros y prósperos.

Hoy, más que nunca, debemos replantear cómo habitamos nuestras ciudades. El urbanismo es poder: puede unir o dividir, proteger vidas o condenarlas al abandono. Trabajar en una nueva cultura de desarrollo urbano en México, donde la gentrificación sea regulada estratégicamente para generar bienestar y cohesión social, no es solo necesario: es una urgencia moral. Porque no podemos permitir que la negligencia y la falta de ética en la planificación urbana sigan condenando a nuestros barrios al aislamiento, la inseguridad y la pérdida de identidad.


Referencias

*Por la Maestra en Arquitectura Romy Rojas Garrido, Directora General de ULC Urban Linked Culture y Presidenta del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano de México CONARED.

Otros artículos de la autora:

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Redacción Alcaldes de México

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