Tanques de vidrio fusionado al acero.

Vidrio fusionado al aceroEl concreto es uno de los materiales más comunes para fabricar tanques de almacenamiento de agua; sin embargo, con el tiempo llegan a convertirse en un problema para los organismos operadores de agua, ya que por su porosidad se deterioran y requieren de mantenimiento constante.

Hoy existen opciones que evitan esos inconvenientes. Se trata de contenedores fabricados con vidrio fusionado al acero, una tecnología que previene la reproducción de microorganismos que contaminan el agua y que no requiere de cuidados especiales para su mantenimiento. Antonio Ledezma, director comercial de Aquastore de México, explica que para fabricar estos depósitos se producen láminas de acero de dos metros de ancho por cuatro metros de largo, las cuales se hacen pasar por un proceso de desinfección y moldeado para obtener una forma curva.

Posteriormente, a las placas se les adhiere una mezcla de silicato de boro, cobalto y otros minerales que les dan una textura vidriosa. Luego de este proceso, las hojas se introducen a un horno que se calienta a 890 grados centígrados, para que el metal y la mezcla se fusionen.

El resultado es un material de color azul cobalto sin poros. Dicha característica dificulta la reproducción de bacterias y hongos, ya que éstos no se pueden adherir a las paredes como ocurre con los contenedores de concreto.

MATERIAL VERSÁTIL.

El vidrio fusionado al acero es impermeable a líquidos y a vapores, también ofrece una excelente resistencia a los impactos y a la abrasión. El color no se desvanece y la tiza y el grafiti son fácilmente removibles.

Antonio Ledezma comenta que las placas se trasladan al lugar donde será instalado el tanque y se unen con pernos y un material sellador que no afecta la calidad del agua. De esta manera, los tanques pueden ser reubicados sin mayor problema en caso de ser necesario, ya que sólo se desarman las piezas y se vuelven a instalar.

El directivo refiere que la capacidad de los depósitos va desde 50 hasta 25 mil metros cúbicos, según los requerimientos de los clientes y del número de personas a las que se les brindará el servicio.

El vidrio fusionado al acero tiene una vida útil de 50 años y, si bien requiere de mantenimiento mínimo, Antonio Ledezma recomienda revisar las láminas por lo menos una vez al año para prevenir cualquier falla. El experto refiere que, gracias a las propiedades de esta tecnología, la calidad del agua que llega a los hogares es casi la misma que la que tenía al salir de la planta potabilizadora.

Side Bar ecosustentable noviembre 2013RESISTENTE A INCLEMENCIAS.
Este tipo de instalaciones también contribuyen a evitar enfermedades, ya que las tradicionales suelen desprender partículas que se disuelven en el agua y que son ingeridas por los consumidores. La acumulación de dichas partículas también provoca averías en las válvulas y en las redes de distribución.

Antonio Ledezma explica que, debido al cloro que se le añade al agua durante el proceso de potabilización, ésta desprende un gas que penetra en las paredes de los tanques de concreto, lo que provoca que las varillas que les dan forma se deterioren y, en consecuencia, los depósitos se desplomen. En el caso del material vidriado, éste es resistente a condiciones climáticas que pudieran causar daños en el exterior.

El tiempo de construcción de un contenedor de vidrio fusionado al acero es de entre tres y cuatro semanas, según sus dimensiones y su ubicación. Además, la cantidad de escombros que se genera mientras se instala es casi nula.

Si los tanques ya rebasaron los 50 años de operación, es necesario realizar una inspección del estado que guardan las láminas. En caso de que se detecte alguna pieza dañada, ésta puede ser reemplazada y el depósito funcionará con normalidad. El directivo admite que el vidrio fusionado al acero es más costoso, sin embargo, aclara que los ahorros en mantenimiento lo hacen muy rentable a largo plazo.

También asegura que todos los organismos operadores de agua y los gobiernos locales pueden adoptar este tipo de depósitos, ya que no existe algún requisito indispensable para instalarlos. Lo único que se requiere es elaborar un estudio del suelo donde se instalará el contenedor para saber si la superficie es rocosa, arenosa o si está ubicada en una zona sísmica. Querétaro capital es uno de los municipios que ha incorporado esta tecnología en cuatro tanques con capacidad de 12 mil metros cúbicos cada uno, para el sistema de agua potable de la ciudad. Monterrey, Nuevo León; Culiacán, Sinaloa y Guadalajara,Jalisco, son otras ciudades que también han probado con éxito este material innovador.

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