Accesibilidad, clave para el desarrollo territorial

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4343MicrobusEl concepto de accesibilidad en la planificación territorial ha estado presente desde el nacimiento del urbanismo como ciencia —a mediados del siglo XIX—, cuando las ciudades se transformaron por las nuevas condiciones socioeconómicas y las innovaciones tecnológicas producto de la Revolución Industrial. A lo largo de la historia, la sociedad ha organizado sus actividades y trazado el territorio a partir de muchas variables; sin embargo, se ha observado que el valor del suelo en las áreas con altos niveles de accesibilidad tiende a ser mayor al de aquellas de difícil acceso. Por lo anterior, los individuos deben decidir si emplean sus recursos —económicos y de tiempo— en un lugar accesible a un costo elevado pero reduciendo sus gastos de transporte, o adquirir un lugar menos accesible —con a posibilidad de tener mayor extensión—, a un costo menor, pero con un gasto mayor en el transporte.

Generalmente, el resultado de esta decisión es que las actividades como el comercio y los servicios, que obtienen una utilidad del uso del espacio, se ubican en áreas con mayor accesibilidad, mientras que actividades como residencias o la industria, que necesitan generalmente grandes extensiones de espacio, tienden a localizarse en áreas con menos accesibilidad (Richardson, H.W., 1971, Urban economics, Penguin).

TAMBIÉN MOVILIDAD

Es común que la accesibilidad se confunda con la movilidad, ya que en ambos casos son los individuos los que tienen que desplazarse de un lugar a otro en la ciudad empleando algún modo de transporte. Sin embargo, la accesibilidad y la movilidad se diferencian por ser atributos de diferentes entidades: mientras que el primero es un atributo del territorio, el segundo es de los individuos, aunque en ambos casos el transporte es el elemento facilitador de las oportunidades (para una mayor clarificación de esta distinción se recomienda leer: Blanca Ramírez, 2009, Alcances y dimensiones de la movilidad: aclarando conceptos. Ciudades, 81, pp. 3-8).

Existen muchas definiciones para la accesibilidad, pero al analizarlas es posible observar que las variaciones radican en cómo se precisan los elementos que la conforman: el tipo de destino al que se requiere llegar y el elemento que se busca minimizar —distancia, costo o tiempo.

Es por esto que, incluyendo diversas posibilidades o propósitos, se puede decir que: “Accesibilidad es la facilidad que tiene la población para alcanzar los destinos distribuidos en el territorio desde cualquier otro punto, empleando la red de infraestructura para el transporte”.

distribuidor VíalEn términos prácticos, se entiende como un índice que asocia los destinos —que pueden ser los servicios de salud, educación, el mercado, lugares de recreación, fuentes de empleo, redes de transporte público y algún otro equipamiento urbano— con los costos que implica alcanzarlas, y donde sus variaciones dependen del tamaño —superficie— del destino a alcanzar y de la distancia o tiempo para llegar a ésta.

Hay diferentes formas de medir la accesibilidad, dependiendo del propósito: los llamados índices compuestos muestran el comportamiento de los individuos con relación a las actividades económicas y sociales de su interés, a partir del costo que les implique llegar de un lugar a otro.

Con los denominados prismas espacio- temporales se muestra la conducta de viaje y selección del destino de un individuo, limitado por su tiempo y presupuesto; en tanto que, basándose en las características geométricas y topológicas de la ciudad, y empleando la estructura vial como la variable de análisis, con los análisis de redes se puede observar cómo influencian los cambios de la infraestructura de la ciudad a toda la estructura urbana.

Actualmente la planificación territorial se está orientando hacia la proximidad de las actividades y la conectividad por sistemas de transporte eficientes. Para poder lograr esto, los planificadores están retomando el concepto de accesibilidad para articular la planificación de los usos de suelo y el transporte (Banister, 2002, Transport Planning, Taylor and Francis).

Las implicaciones de este cambio resultan muy significativas para los planificadores y para los tomadores de decisiones, ya que:

• El concepto de accesibilidad provee las bases para hacer balances entre las políticas de uso de suelo y del transporte.

• Permite evaluar los efectos por los cambios en el transporte y en el uso de suelo a partir del potencial de interacción entre lugares.

• Evidencia la importancia del transporte y los usos de suelo para los hogares y empresas, porque para éstos lo importante es tener acceso a los lugares de su interés.

• Puede ser un indicador económico si se emplea como un valor de insumo para el cálculo de los beneficios que se generan por los cambios en el uso de suelo y transporte.

• También puede ser un indicador social, al presentar la disponibilidad de los diferentes destinos deseados para los individuos y para medir la equidad social, dependiendo de la posibilidad de diferenciación y desagregación espacial de cada medida, acotada por las condiciones socioeconómicas ya sea de los grupos sociales o de los individuos.

Esta integración podría traer beneficios a las ciudades, tales como la reducción de la necesidad de hacer viajes, especialmente en automóvil; el mejoramiento de la calidad ambiental, la seguridad, y por lo tanto, la calidad de vida; la creación de nuevos desarrollos inmobiliarios determinados por su localización, escala, densidad, diseño y usos mixtos.

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