Despenalizar las drogas, ¿solución o problema?

Regularizar la venta de estupefacientes divide opiniones de especialistas. Unos indican que debe revisarse el gramaje de portación permitido; otros temen que se incremente el consumo

En México, ser un consumidor de drogas no es considerado un delito, pero si un ciudadano posee una planta de marihuana o le compra a un dealer (comerciante) una dosis de la cannabis mayor a 5 gramos para consumo personal, puede dejar de ser un simple consumidor y convertirse en un delincuente.

Lo anterior es un reflejo de los vacíos legales que se tienen que resolver en el camino hacia una política de drogas en el país, cuyo debate, hoy día, reposa principalmente en un dilema: ¿despenalizar o no la producción y consumo de drogas?

Activistas, políticos, e incluso ex jefes de Estado, sostienen que es necesario modificar las leyes vigentes que prohí- ben y criminalizan la tenencia, consumo, suministro y el proceso de producción de drogas; mientras que otro sector sostiene que la sociedad mexicana no está lista para dar ese paso, ya que consideran se corre el riesgo de que aumente de manera exponencial el consumo.

Fernando Belaunzaran

Fernando Belaunzarán

El diputado federal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y secretario de la Comisión de Gobernación, Fernando Belaunzarán, sostiene que a pesar de que la prohibición hacia las drogas se incrementó en los últimos años, el consumo y la producción de éstas no han disminuido, “al contrario, incluso el comisionado Nacional contra las adicciones, Manuel Mondragón, reconoce que ahora los jóvenes consumen a más temprana edad”.

Ante ese panorama, el legislador cuestiona si tiene sentido “seguir con el combate frontal y militar que ha generado tanta violencia en el país para tratar de impedir, sin mucho éxito, que ingrese a Estados Unidos una sustancia que allá ya está permitida y regulada, como es el caso de la marihuana”.

Belaunzarán Méndez, quien presentó en noviembre de 2012 una iniciativa para legalizar la cannabis, opina que “la marihuana es dañina, pero es peor el narcotráfico, y a éste se le puede vencer no en la guerra contra las drogas, sino pegándoles en su mercado, y una forma de hacerlo es regularlo”.

EL GRAMAJE, PIEZA CLAVE

En 2009 el Congreso de la Unión aprobó la llamada Ley de Narcomenudeo, la cual modificó la cantidad de droga que un individuo puede portar sin ser procesado con una acción penal.

Se estableció en el Artículo 478 de la Ley General de Salud una Tabla de Orientación de Dosis Máximas y Consumo Personal, en la cual se fijan las cantidades aceptadas por la ley y que no son sancionables con penas de prisión.

Por ejemplo, está permitido consumir 2 gr de opio, 50 ml de heroína, 500 ml de cocaína, 40 ml de mentafetamina y hasta 0.015 ml de LSD.

Cuando la posesión de dichas sustancias es mil veces mayor de lo establecido en la tabla se considera narcotráfico y queda en el ámbito de competencia de la Federación.

La posesión de drogas para consumo personal ya estaba despenalizada desde 1978, la modificación de 2009 sólo hizo más pequeña la cantidad que se puede poseer, esto con el fin de distinguir las diferencias entre un problema de adicción personal, narcomenudeo o de narcotráfico.

Jorge Hernandez Tinajero

Jorge Hernández Tinajero

Para Jorge Hernández Tinajero, coordinador de los colectivos Por una Política Integral hacia las Drogas (CUPIHD) y Drogas México, el problema surge cuando se presentan repetidamente casos de consumidores detenidos por policías o a los que incluso se les “siembran” drogas para extorsionarlos y, finalmente, acusarlos de narcomenudeo.

Destaca que existe un gran prejuicio contra el uso de sustancias, cuando siempre se ha sabido de él: “Está completamente distorsionado por criterios moralistas, lo cual impide un ejercicio eficaz de políticas de salud pública, reducción de riesgos y daños. Significa que no sólo hay que luchar contra la adicción, sino que hay que aceptar que el uso de drogas existe y que por lo tanto hay que enseñarle a la gente a causarse menos daño a sí misma y a los demás”.

LA PROPUESTA

Fernando Belaunzarán comenta que su propuesta no es la de fomentar el consumo de marihuana, sino que pretende hacer conciencia para aceptar que existe el problema y regularlo.

“Estoy seguro que antes de que termine la década, México va a tener que regular la marihuana cuando no le quede otra opción. La propuesta que tenemos, que puede salir en este periodo, es revisar el gramaje, es decir, hacer efectiva la despenalización; la segunda es resaltar las propiedades médicas y terapéuticas de la cannabis; y la tercera, establecer medidas para el autocultivo”, detalla.

El legislador precisa que las ventajas para el consumidor son varias: “Primero, no tendría contacto con la delincuencia; segundo, no tendría riesgo de represión o extorción policiaca; tercero, habría un control de calidad, es decir, que no tenga sustancias más tóxicas como pueden ser pesticidas o raticidas; y cuarto, la segregación, es decir, que no tengan contacto con drogas más duras, pues al comprarlas en el mercado negro, el mismo vendedor ofrece otros narcóticos.

Oscar de los Reyes Heredia

Óscar de los Reyes Heredia

No obstante, Óscar de los Reyes Heredia, director del Departamento de Derecho del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) Campus Santa Fe, sugiere que antes de entrar al tema de la legalización, se tendría que analizar si la condición de la sociedad mexicana es la correcta en términos de información para el consumo.

“Imaginémonos si se legalizan cierto tipo de drogas, pero no tenemos la información en términos de un consumo responsable de las mismas, el Estado se enfrentaría a un problema de salud pública, ya tenemos problemas en términos de consumo irresponsable de alcohol y de alimentos”, apunta.

El experto menciona que si se comercializan las drogas, los ciudadanos no disponen de la suficiente información, y si tampoco existen controles efectivos para incentivar el consumo responsable, “estaríamos frente a un problema de salud pública mayúsculo, el cual en lugar de beneficiarnos nos afectaría de forma muy negativa”, finaliza.

La ONU calcula que el mercado de las drogas ilegales genera 2.1 billones de dólares al año, equivalentes a 3.6 del producto interno bruto (PBI) mundial.

One Response

  1. Adris 26 abril, 2017

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