La opción manejo integral de residuos

Toman concienciaLa disposición final de los desechos que todos generamos es un problema cada vez más complejo que los gobiernos municipales y estatales no han resuelto. Como ejemplo, de las 200 ciudades principales del país, sólo 10 por ciento tiene la capacidad para asimilar la cantidad de residuos sólidos y orgánicos que se desechan; el resto no quiere, no puede o no le interesa porque, al final del camino, la administración de tres años termina y con ella sus políticas de mejoramiento del ambiente.

Algunos municipios llevan la mal denominada “basura” a tiraderos a cielo abierto sin importar que esta acción genere mayor contaminación.

Lo que se requiere es la construcción de rellenos sanitarios con el rediseño de sus estructuras y tareas de selección y pepena, el ingreso de los pepenadores a la formalidad, la creación de empresas cooperativas, solución al tema fiscal, la formación de un marco de incentivos mediante sistemas de depósito-reembolso y la integración de fideicomisos en los que participen las compañías manufactureras.

Gabriel QuadriAplicar estos objetivos crearía una red de mercados que, en forma automática recuperaría buena parte de los residuos y los transformaría en materiales de consumo varios para la industria, considera el director general de Sistemas Integrales de Gestión Ambiental (Sigea Carbon), Gabriel Quadri de la Torre.

Sin embargo, los gobiernos municipales per se no pueden hacer la tarea, requieren de la participación y el apoyo de la iniciativa privada para aplicar, juntos, economías de escala. “La falla es institucional, no necesariamente tecnológica”, agrega el entrevistado.

Las instituciones, en este caso las administraciones municipales, deben “ponerse las pilas” y aplicar programas eficientes en el manejo integral de los residuos para mejorar el ambiente, de lo contrario serán rebasadas por el acelerado crecimiento demográfico, la modificación de las actividades productivas y el incremento en la demanda de los servicios.

AYUNTAMIENTOS RESPONSABLES

Como decíamos al principio, apenas unas 20 ciudades han considerado con seriedad lo delicado de esta situación. Entre éstas se encuentran Tecámac, Chihuahua, Ciudad Juárez, Monterrey, Aguascalientes, Mérida, Querétaro, León, Culiacán y Durango. En esas localidades se percibe de inmediato la aplicación de políticas integrales en el manejo de los residuos.

A los ojos de los demás, estos ayuntamientos se constituyen en entes funcionales, responsables y relativamente eficientes en la recolección, aprovechamiento, reciclaje y disposición adecuada de los residuos en rellenos sanitarios.

En algunos casos, como Ciudad Juárez, Tecámac, Durango y Naucalpan, utilizan la venta de bonos de carbono, lo que les permite el autopago de las inversiones.

Por ejemplo, el gobierno local de Querétaro recolecta residuos electrónicos dentro de su programa de separación de basura, con el cual ha recuperado, en el presente semestre, más de 600 piezas —impresoras, teclados, equipos de cómputo, discos duros, teléfonos celulares, entre otros— que de llegar a los basureros municipales no se degradarían ni en 200 años. Metepec, Toluca, Naucalpan, Nicolás Romero, Tepotzotlán y Valle de Bravo, son otros municipios en donde se trabaja con una dinámica similar.

Azucena OlivaresLa alcaldesa de Naucalpan, Azucena Olivares, habla de su empeño por mantener limpia la municipalidad, y para ello delegó la operatividad del relleno sanitario de Santiago Tepatlaxco a una empresa especializada, que maneja más de medio millón de toneladas de residuos sólidos diariamente.

Detalla que este depósito cuenta con mejoras tecnológicas para optimizar su operatividad, consistentes en una cubierta más resistente hecha a base de polietileno de alta densidad para mayor duración. Tiene un filtro de piedra para permitir que los lixiviados se acumulen más rápidamente y cuenta con una cubierta que protege la geomembrana para evitar que se rompa.

Los presidentes municipales han encontrado que la instalación de los rellenos sanitarios es una alternativa sana, con un método completo y definitivo para la eliminación de todo tipo de desechos sólidos. Además, evita problemas causados por acumulación de cenizas y materiales que no se descomponen; su operación y mantenimiento tiene bajos costos y genera empleo para mano de obra no calificada.

Dichos rellenos pueden ser colocados en las inmediaciones del área urbana, reduciendo los costos de transporte, facilitando la supervisión por parte de la comunidad y permitiendo la utilización de terrenos considerados improductivos para convertirlos, en el futuro, en parques o campos de juegos.

Así como en Naucalpan, en el municipio de Teocelo, Veracruz, se dieron a la tarea de implementar nuevas estrategias en el depósito final de los desechos. En ese sitio se determinó aplicar el programa de la tecnología de lombricompostaje que mejoró el resultado del compostaje y redujo costos del proceso y del tiempo de producción de abono orgánico, de seis meses —tiempo que tarda con los métodos de compostaje tradicionales— a sólo un mes. El sistema fue aplicado por la Dirección de Ecología y Desarrollo Rural, a cargo de Francisco Martínez.

COMPROMISO AMBIENTAL

Las actividades para el mejoramiento del ambiente no sólo se observan en las ciudades, también los gobiernos locales destinan recursos para evitar la contaminación en el campo. Por ello, en 10 entidades de la República se han instalado 479 biodigestores anaeróbicos que reciclan excretas animales y las convierten en energía.

El Fideicomiso de Riesgo Compartido (Firco) —instancia encargada del programa y dependiente de la Secretaría de Agricultura (Sagarpa)— refiere en un análisis que la gran cantidad de unidades productivas, como granjas de cerdos y establos lecheros, que generan desechos orgánicos, representan una condición desfavorable para el medio ambiente, causando graves problemas de contaminación y salud pública.

En la actualidad se ha visto una gran oportunidad para su aprovechamiento, como una fuente de energía renovable mediante el uso de las excretas para la producción de biogás, que puede ser utilizado para generar energía eléctrica y/o térmica. Además, el fin concreto de la instalación de esta tecnología fue en un principio la comercialización de Bonos de Carbono por la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Por otra parte, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad AgroalIAgroalimentaria (Senasica) realiza, mediante la intervención de los ayuntamientos como intermediarios, el Programa Nacional de Recolección de Envases Vacíos de Agroquímicos “Conservemos un Campo Limpio”, el cual, durante 2010, permitió la recolección de 1,270 toneladas de este material.

El Programa pretende prevenir la contaminación de alimentos en los procesos de producción, cosecha y empaque, disminuir repercusiones en la salud humana, además de contribuir a la conservación del ambiente con el reciclaje de envases vacíos de agroquímicos sometidos al procedimiento de triple lavado. Cuenta con 959 Centros de Recolección de Envases Vacíos de Agroquímicos (CREVA) y 69 Centros de Acopio Temporal (CAT), a donde acuden los productores a entregar sus envases debidamente lavados.

La expectativa para 2011, de acuerdo con el organismo de la Sagarpa, es llegar a 1,400 toneladas de envases vacíos recolectados y ampliar la selección a otro tipo de agroplásticos, como acolchado, cintilla y cubiertas de invernadero.

Las tareas que realizan estos gobiernos representan “una actividad exitosa que requiere de un contexto institucional adecuado para lograrlo y de un sistema de gobernanza local apropiado y eficaz”, considera Quadri de la Torre.

RECURSOS A LAS BASURA

En ese sentido, coincide el presidente de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), Eduardo Martínez Hernández, quien opina que el tema se está convirtiendo en un desperdicio financiero para los ayuntamientos, ya que tan sólo en los desechos plásticos —que generan 3.8 millones de toneladas en el país— se manejan en la informalidad más de 4 mil millones de pesos (mdp).

Del total de basura plástica generada, 2.5 millones de toneladas se van a los tiraderos; de éstas se reciclan 515 mil toneladas procedentes de bienes duraderos y 422 mil toneladas provenientes de bienes de consumo.

Por ello, Martínez Hernández propone modificaciones en los regímenes fiscales de los municipios que provengan de adecuaciones en las leyes nacionales, para aprovechar financieramente el hecho de que en nuestro país se generan unas 95 mil 121 toneladas diarias de basura, que están compuestas por basura orgánica, en 52 por ciento; papel y cartón, 14 por ciento; plástico, 11 por ciento; vidrio, 6 por ciento; aluminio, 2 por ciento; metales ferrosos, 1 por ciento; metales no ferrosos, 1 por ciento; textil, 1 por ciento; otros (como pañales), 12 por ciento.

Los estados con mayor recolección de basura son: el Estado de México, con 14 mil 551 toneladas por día; el Distrito Federal, 12 mil 707 toneladas; Jalisco, 7,046 toneladas; Nuevo León, 5,262 toneladas; Veracruz, 4,842 toneladas por día; Puebla, con 4,440 toneladas; Guanajuato, 4,291 toneladas; Baja California, 3,562 toneladas cada día. Estos ocho estados recolectan 60 por ciento del total nacional de basura, según establecen las cifras de la ANIPAC.

Benjamín LoyolaPara el investigador de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Benjamín Loyola, la política de separación de desechos orgánicos e inorgánicos se cumple a medias porque en los sitios de disposición final ambos se mezclan y con eso se echa por tierra el esfuerzo de la ciudadanía.

Respecto a lo anterior, cree conveniente modificar la operatividad, es decir, determinar un día para la recolección de latas, otro para papel, otro para plástico en general, cartón y así por el estilo, para que el aprovechamiento de los residuos se potencialice al máximo.

“Deberá obligarse a los comercios a tener contenedores donde la gente pueda depositar sus artículos inorgánicos y ofrecer incentivos fiscales a quien quiera instalar una industria de reciclado, por ejemplo”, recomienda el catedrático.

Los investigadores consideran que en México, la Secretaría de Hacienda debe realizar cambios fiscales que incluyan un sistema de deducción en los gastos de las empresas que se dedican al acopio y compra de materiales secundarios, porque los pepenadores no facturan y fiscalmente están en desventaja porque no pueden deducir los costos que representa la compra de esos materiales.

TrituradoraTambién proponen un esquema de depósito-reembolso, es decir, que haya un sobre precio en los productos de consumo y con eso financiar la recolección, acopio, procesamiento y aprovechamiento de estos materiales. Los casos del PET, vidrio, aluminio y tetrapack, principalmente, serían candidatos a este tipo de esquema.

El tema del manejo de los residuos urbanos va a crecer en importancia por la dinámica demográfica del país, el aumento en los ingresos y el cambio en los patrones de consumo, de tal suerte que quienes tienen las riendas de las administraciones municipales deben aplicar programas de muy largo plazo para solucionar el problema

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