Municipios petroleros,“EN SUS MARCAS…”

Las autoridades de los municipios con mayor actividad petrolera del país ya se preparan para hacer frente a las oportunidades que promete la reforma energética para impulsar a las economías locales.

Como anticipa el Gobierno Federal, la apertura del sector traerá inversión privada a diversos polos de producción de hidrocarburos. Si bien los proyectos productivos no detonarán hasta la publicación de las leyes secundarias y la asignación de concesiones en la esperada “ronda cero” de Petróleos Mexicanos (Pemex), el reto inmediato para los gobiernos locales es prever y prepararse para los nuevos escenarios.

Los alcaldes de las zonas vinculadas a las tareas de exploración, explotación, refinación, distribución y comercialización de crudo, principalmente, deben fijar su atención en las necesidades de infraestructura y servicios que demandarán las empresas del sector petrolero que inviertan en México ya que, “aun cuando la industria energética es de carácter federal, el impacto incide directamente en los gobiernos locales”, comenta Miriam Grunstein Dickter, especialista en temas energéticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

En este contexto, el desafío para la gestión de gobierno a nivel municipal es orientar la vocación económica de las localidades y sacar provecho de la actividad de las compañías privadas.

FACILITADORES DE INVERSIÓN.

Estadistica EN SUS MARCASSon siete los estados que concentran la producción de crudo en el país: Campeche, Chiapas, Puebla, San Luis Potosí, Tabasco y Veracruz, aunque 90% de este recurso energético se extrae en Campeche, Tabasco y Veracruz. En estos tres estados se ubican los 15 municipios que concentran la mayor actividad petrolera de México.

En 2012, Pemex producía 2.5 millones de barriles de crudo, clasificado por su densidad como Istmo, Maya y Olmeca. La expectativa de crecimiento con la apertura a la inversión privada es llegar a producir 3.5 millones de barriles en 2025, según la Estrategia Nacional de Energía 2013-2027, elaborada por la Secretaría de Energía (Sener). Cada una de las etapas del proceso de producción de derivados del petróleo —exploración, explotación, refinación, petroquímica, distribución y comercialización de productos— requiere de una atención especial y medición de escenarios futuros.

La carga de la infraestructura básica para la operación, así como el impacto social y ambiental recae en los municipios, por lo que para lograr un crecimiento de 60 por ciento en el volumen de producción de crudo, las alcaldías deberán facilitar la instalación de empresas operadoras de yacimientos que, en sociedad con Pemex, realizarán actividades de exploración y explotación, principalmente en aguas profundas en el Golfo de México, así como extracción de gas en la zona norte del país.

“Lo primero que debe hacer un alcalde ante el nuevo panorama es un catastro social”, opina Alberto Gómez de la Vega, presidente de la empresa consultora R2M, con el fin de determinar el perfil de la población: edad, salud, relaciones, educación y actividad productiva. A partir de un análisis de este tipo, los munícipes pueden anticipar cómo impactará la actividad petrolera a su localidad para orientar la dinámica económica de la región. El experto considera que hasta que se cuente con esta información se podrá medir la infraestructura y los servicios que se requerirán.

“El riesgo de no medir correctamente las probabilidades y consecuencias del panorama que se abre con la reforma es rebasar completamente la capacidad instalada y ahuyentar la inversión”, explica Fanny Guedez Sayago, directora de desarrollo de nuevos negocios de R2M.

El método de trabajo para sensibilizar a la población —sugiere la investigadora—, es similar al que Pemex sigue en las comunidades donde participa. Su dinámica es formar grupos de trabajo para fomentar proyectos productivos, como lo hizo en Veracruz a principios de esta década, donde los agricultores cultivaban naranja y la vendían como jugo y criaban pollos para vender carne y huevo.

ADECUAR LAS LEYES.

“En Poza Rica ya están llegando algunas compañías, tanto nacionales como extranjeras. Estamos listos para enfrentar la nueva dinámica económica porque tenemos una cultura de servicios orientada al sector energético y los elementos necesarios para atender nuevos proyectos”, asegura el alcalde de dicha demarcación, Sergio Lorenzo Quiroz.

El funcionario menciona que una de las prioridades es consolidar la infraestructura de la zona metropolitana de su municipio. “Vamos a controlar el crecimiento con un programa de ordenamiento urbano porque queremos tener una economía dinámica y diversificada, para ofrecer una imagen atractiva para el asentamiento industrial.”

Asimismo, el presidente municipal de Pánuco, en la misma entidad, Ricardo García Escalante, asegura que la reforma energética se basa en un modelo dEstadistica EN SUS MARCAS 2e utilidad compartida donde las empresas privadas cargarán con los costos de la extracción de hidrocarburos, y aunque reconoce que al día de hoy su ayuntamiento no cuenta con los medios suficientes para sacar adelante el desarrollo integral que podría demandar el boom de inversiones, sostiene que en los próximos meses, parte de su gestión estará enfocada en fomentar un mayor vínculo con el gobierno estatal y la federación para aprovechar el potencial de la industria petrolera.

Los expertos también recomiendan a los alcaldes fijar su atención en el marco jurídico, principalmente en cuanto al uso de suelo para evitar problemas de propiedad agraria y trabajar en estrategias de comunicación para informar a los habitantes sobre los proyectos y su impacto en todos los ámbitos. “Hay que ofrecer a la comunidad toda la información que sea posible”, dice Grunstein.

 

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