Reelección de alcaldes podría frenar sobreendeudamiento.

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En los últimos cinco años gobiernos estatales y sobre todo municipales han contratado deuda en niveles superiores a los que pueden atender, cerca del triple en promedio, misma que luego heredan a las siguientes administraciones, con todo y sus problemas de viabilidad financiera.

José Luis Chicoma_Mayo2014En 2013 se suscitó un intenso debate sobre la forma en que se debería atender el problema, y en la Cámara de Diputados se aprobó una reforma que pretende acotar la capacidad de los gobiernos para contratar deuda, al tiempo de brindar al Congreso facultades para la determinación de su nivel y programas de saneamiento.

“Tener más recursos públicos no implica gastar bien y endeudarse para ello, y puede ser muy peligroso. En 2013 la deuda de los estados creció 11 por ciento y con relación a sus ingresos el asunto pintó peor, pues la relación fue de entre 60 y 65 por ciento. Lo peor es que más que acercarnos al funcionamiento de países desarrollados, estamos más próximos a los africanos”, señala en entrevista José Luis Chicoma, director general de Ethos, laboratorio de políticas públicas.

Alberto Jones_Mayo2014En el caso de los municipios la situación se complica más porque sus autoridades sólo operan tres años y suelen ocupar el primero para entender a qué se enfrentan y el último para preparar su próximo puesto público; “su reelección podría ser una opción”, agrega Alberto Jones, director general de Moody’s Investor Service México, quien se pronuncia por la posibilidad de la reelección, pero aclarando a Alcaldes de México que también “es urgente vigilar en qué se ocupan los recursos, pues existen casos donde se toma deuda para inversión que termina siendo improductiva; una construcción de ‘elefantes blancos’.

“Gastar más no está mal si se hace para ofrecer mejores servicios públicos e infraestructura en puertos, aeropuertos, ferrocarriles, carreteras, generadoresde agua potable, procesadores de basura, etc. Lo delicado ocurre cuando se contrata deuda de corto plazo, ya para terminar su gobierno y se la heredan a sus sucesores”,

En tanto, Flavia Rodríguez, directora general de la consultora Aregional, dice que “más que pensar en reelegir a un gobierno municipal, sería sano que su periodo se extendiera a cuatro o cinco años; se ahorrarían gastos electorales”. En ese mismo sentido Jones recuerda que “muchas administraciones soslayan las finanzas públicas en tiempo de elecciones”.

El origen del sobre endeudamiento en el último lustro se encuentra en factores estructurales de las finanzas de las entidades, como bajos niveles de recaudación, alta dependencia de participaciones federales y un gasto público creciente. Lo anterior, agravado por la crisis financiera de 2009 que impactó en la recaudación federal y en las participaciones a estados y municipios, quienes se vieron obligados a contraer deuda para cumplir con compromisos y obras iniciadas, sin pensar mucho en las tasas altas que les cobran los bancos por sus primas de riesgo.

Flavia Rodríguez_Mayo2014Entre 2000 y 2007 su endeudamiento creció un promedio anual de 5.97 por ciento en términos reales, mientras que entre 2008 y 2013 aumentó 14.17; 58.8 por ciento con la banca comercial; 22.1con la de desarrollo; 16.5 en obligaciones bursátiles; 1.7 en fideicomisos y 1 por ciento a otras.

“Debe aprovecharse el bono demográfico y que el marco legal permite que haya más asociaciones privadas y públicas para generar gasto en innovación y hacer que esto dé pie a una mejora sensible en el índice de competitividad económica. México tiene el potencial para producir bienes con valor agregado y no ser considerado sólo maquilador”, dice Chicoma.

En 2013 siete entidades (el Distrito Federal, Nuevo León, Chihuahua, Veracruz, el Estado de México, Coahuila y Jalisco) concentraron 62.1 por ciento del endeudamiento. Si se toma en cuenta la deuda como proporción de la participación en ingresos federales, las más endeudadas fueron Coahuila, Chihuahua, Quintana Roo, Nuevo León, Veracruz, Nayarit, Sonora y el Distrito Federal.

Para el Ejecutivo Federal el nivel de endeudamiento no es motivo de preocupación, “de forma consolidada, apenas representa 3 por ciento del PIB y no pondría en riesgo la viabilidad financiera del país.

“Para el Poder Legislativo, sin embargo, el problema del endeudamiento estatal demanda cambios a la normatividad, dada la existencia de casos que podrían revestir situaciones de riesgo financiero”, expresa Raúl Mejía, director general del Centro de studios de las Finanzas Públicas.

“El aumento del saldo de la deuda estatal se intensificó, además, por la ampliación de las fuentes de financiamiento, en adición a la oferta de la banca comercial. La evolución de la deuda estatal hace que algunas entidades caigan en un círculo vicioso de endeudarse más para obtener recursos para cubrir su servicio.

“La deuda estatal requiere que se concrete la reforma planteada en el Congreso, así como de un cambio de fondo en las finanzas públicas y del federalismo hacendario, que transforme las causas primarias que dieron origen al problema, que se oriente a fortalecer los ingresos propios de los estados, elevar la calidad de su gasto, recuperar el equilibrio presupuestal y regular el financiamiento público”, añade Raúl Mejía.

Buena parte de los estados y municipios del norte y centro de la República tienen economías con mayor valor agregado que los del sur y se buscan fórmulas que equilibren el desarrollo, que sea más parejo el gasto en generación de infraestructura para que vivamos en un entorno nacional de mayor crecimiento.

“Hay entidades como el Estado de México, Nuevo León y el Distrito Federal que tienen candados para evitar que las deudas de sus gobiernos las puedan empujar a insolvencia financiera, pero falta mucho para que a nivel nacional haya una rendición de cuentas fuerte, que promueva un mayor financiamiento a estados y municipios con tasas de interés manejables”, añade el director general de Moody’s en México.

Bolsa , una fuente sa na Aunque falta mucho para que haya un endeudamiento responsable en estados y municipios, se espera que la Ley de Contabilidad Gubernamental coadyuve a que en la segunda mitad de la década sus economías sean más sanas”, manifiesta el director de Ethos.

Cuando se suscitó la crisis financiera de 2009 fueron varios los gobiernos que salieron por una puerta lateral: la de contratar deuda de corto plazo, porque suponían que pronto recibirían recursos frescos, lo cual no ocurrió y provocó que su situación se viera comprometida de un día para otro, como Coahuila, que vio triplicarse su deuda con la banca privada.

La deuda de corto plazo es operativa, se suele utilizar para gasto corriente y ha de pagarse en el transcurso del año en que se hace uso de ella.

Para Alberto Jones, “la indisciplina ya no puede extenderse y una salida sería que hubiera más certificados bursátiles o bonos de estados, pues habría mayor control sobre la emisión de deuda y ésta sería más transparente, pues se mostrarían resultados trimestrales. “Hay entidades que avanzan en procesos que les permiten presumir de mejores calificaciones y grado de inversión, como Puebla, Sinaloa, Querétaro o el Estado de México y municipios como Querétaro y Mérida, pero también los hay, y por desgracia son mayoría, los que no brindan información suficiente o la que dan es vieja y Moody’s no los puede calificar, añade.

No todo es negro, existen casos, como Chihuahua y Tlaxcala, con deuda manejable, que generan recursos para atender su servicio; Toluca presume su estatus deudor, pero nunca manejó grandes montos, como Ecatepec o Naucalpan en la misma entidad y, a decir de los expertos, los municipios que se manejan con deudas debajo de 300 millones de pesos pueden considerar sanas sus finanzas.

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