Un lejano “buen gobierno”

Collage 1Aspirar al ideal del “buen gobierno” y emprender cualquier iniciativa en ese sentido debe entenderse como una obligación intelectual, pero también como una práctica política y administrativa necesaria. Hoy los líderes mundiales tienen serias dificultades para definir lo que se puede entender por “buen gobierno” y, más aún, es difícil que éste pueda ser reconocido como tal por la mayor parte de una ciudadanía que es cada vez más participativa.

Podemos afirmar que la razón de ser de la función pública del Estado está relacionada con dos aspectos fundamentales: con proporcionar seguridad jurídica y con la eficacia en la acción del gobierno. Ésta es percibida cuando el aparato burocrático satisface el costo, calidad y oportunidad de los servicios que proporciona.

La acción del Estado también es valorada cuando las demandas sociales encuentran respuestas no sólo en tiempo y forma, sino cuando las decisiones legales y la política social contribuyen a solucionar los requerimientos que una sociedad en desarrollo establece como condición necesaria para lograr su autosuficiencia y el crecimiento económico sustentable. Sólo entonces podemos empezar a hablar de buen gobierno.

En el sentido de lo anterior, el Servicio Profesional de Carrera debe ser considerado en la actualidad como un elemento democratizador de la función pública, ya que uno de sus rasgos más característicos y fundamentales es la separación entre la función pública y actividad partidista. Visto así, tal sistema permite que la función pública genere beneficios concretos para la comunidad.

El tema es de muy alta importancia para la función pública y para el desarrollo avanzado de la administración. En Europa, por ejemplo, encontramos que países que han trabajado mucho en ello, como España y Francia, han articulado un modelo de Servicio Civil de Carrera desde hace poco más de un siglo, hecho que le da estabilidad a sus gobiernos y a sus cuerpos burocráticos.

Requisitos para unEn México se inició un modelo de Servicio Profesional de Carrera apenas entre 1994 y 2000, el que se ha aplicado en los ámbitos federal y estatal, y con el que se ha intentado impulsar el reconocimiento al mérito como requisito para el ingreso a la función pública, así como promover la eficiencia en la ejecución de los programas federales. Sin embargo, fue hasta 2003 cuando se aprobó la Ley de Servicio Profesional de Carrera para la Administración Pública Federal, misma que ha encontrado muchos obstáculos para su implementación.

Lo anterior se debe a que su ámbito de aplicación se ha circunscrito principalmente al nivel central de la administración pública del Poder Ejecutivo Federal, y se reduce tan sólo a 15 por ciento del total de servidores públicos de la administración centralizada, y sólo a 7 por ciento del total de la administración Federal. Aun así es relevante considerar que a nivel de los gobiernos estatales y municipales es en donde hay muchos más vacíos en la materia.

A la fecha es importante afirmar que para el caso de los gobiernos locales en nuestro país, el panorama del Servicio Profesional de Carrera se torna aún muy crítico, ya que el tema está ausente dentro de su normatividad.

Según lo establece el Inafed, en México existen 2 mil 440 municipios. En ellos los cambios de autoridades locales presentan problemas generalizados: el despido de la mayoría de los funcionarios, el reclutamiento de nuevo personal con criterios poco claros y escasa experiencia, así como el desmantelamiento material y económico de los ayuntamientos. Generalmente los municipios son clasificados en rurales, semiurbanos y urbanos; y el despido indiscriminado de los funcionarios se presenta en mayor medida en los rurales.

FRAGILIDAD Y CARENCIAS

Enrique Cabrero, investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas, ha establecido que los problemas más importantes para el desarrollo del Servicio Profesional de Carrera son:

• La fragilidad del marco normativo.

• La persistencia de sistemas administrativos obsoletos.

• La precariedad de sistemas de gestión de servicios públicos municipales.

• La falta de profesionalización de los funcionarios municipales.

• La ausencia de sistemas de planeación municipal.

• La carencia de instrumentos de gestión para incorporar una visión integral del desarrollo local.

Bajo la propuesta de Cabrero, Rodolfo García del Castillo, presidente de la Red de Investigadores en Gobiernos Locales Mexicanos, ha agrupado los problemas para la modernización administrativa en los siguientes rubros:

• La planeación realizada a nivel municipal resulta improvisada, y sólo trata de cumplir con los requerimientos administrativos o legales.

• La planeación recae, de acuerdo con las cifras de encuestas, en el cabildo. El 82 por ciento la realiza el cabildo que, por una parte, ha mostrado escasa capacidad de representación, y por la otra, casi siempre sirve como “validador” de las decisiones tomadas por el presidente municipal.

• Los planes y programas específicos tienen un bajo porcentaje de cumplimiento.

• La necesidad de profesionalizar a los funcionarios municipales es urgente. Más de 30 por ciento de los presidentes municipales cuentan con una educación máxima de primaria o inferior, y en servicios públicos es el 50 por ciento.

Por su parte, Tonatiuh Guillén, investigador de El Colegio de la Frontera Norte, ha señalado que “los ayuntamientos funcionan con una visión oportunista, donde sus integrantes favorecen acciones que les den resultados ‘individuales’ en el corto plazo, dada la carencia de normas que los premien o castiguen en el largo plazo”.

El mismo autor afirma que los tópicos antes mencionados describen la realidad nacional de los municipios, así como que la fragilidad del marco normativo es la causa principal que facilita que cada tres años sean desmantelados los ayuntamientos.

NO HAY SERVICIO

OficinasSin embargo, han habido algunos esfuerzos para avanzar en la profesionalización. Por ejemplo, desde 1998 el gobierno de Francia dio apoyo técnico y científico para la implementación del Servicio de Carrera Local a través del Programa Franco-Mexicano de Cooperación Municipal (PFMCM). Se aplicó en entidades como Aguascalientes, Distrito Federal, Hidalgo, Quintana Roo, Veracruz y Zacatecas, mismas que impulsaron acciones de la mano con el programa para la cimentación de sistemas de profesionalización en cada una de las entidades.

Pese a esos intentos, actualmente a nivel nacional no se observa un gobierno municipal que cuente con un Servicio Profesional de Carrera que opere con todos los elementos técnicos y normativos que requieren dichos sistemas de la función pública. Por ello se deben fortalecer los ejes que consideren al recurso humano en una auténtica política pública dentro de un modelo de largo plazo, ya que en el ámbito municipal no es suficiente la voluntad política acotada en periodos de tres años, en los que la sindicalización del empleo público y la politización de los funcionarios constituyen fuertes obstáculos para su implantación.

De esa forma, podemos decir que de nada sirve que los presidentes municipales que llegan al gobierno tengan la mejor voluntad y grandes propuestas para realizar, que cuenten con los recursos económicos suficientes, normatividad actualizada, tecnologías de la información vanguardistas y sistemas de gestión de la calidad, si no se atiende lo fundamental: la implantación de un Sistema Civil de Carrera.

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