Antes de COVID-19 ya había 2 millones de desempleados en México

La población desocupada en México fue de 2 millones de personas durante el primer trimestre de este año, lo que representó un alza de 0.1 puntos porcentuales en su comparación anual, de acuerdo con lo publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El dato devela que es su nivel más alto desde el tercer trimestre de 2019, cuando se registraron 2.1 millones de personas desocupadas.

Con datos ajustados por estacionalidad, la tasa de desocupación fue de 3.5 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), de acuerdo con el Inegi.

Dicho índice cuantifica a la población que no trabajó siquiera una hora durante la semana de referencia de la encuesta, pero manifestó su disposición de hacerlo e hizo alguna actividad por obtener empleo.

Según cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), se observó que, de enero a marzo, la población subocupada, aquella que declaró tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas, alcanzó 4.7 millones de personas en esta situación.

Este es su nivel más alto desde segundo trimestre de 2009, cuando registró 5 millones de personas.

Con cifras desestacionalizadas, la tasa de subocupación se incrementó 1.7 puntos porcentuales en el primer trimestre de 2020, frente al trimestre del año pasado.

Por su parte, la población que se encuentra en un empleo informal sumó 31 millones de personas, lo que representó un retroceso 0.8 puntos porcentuales en el primer trimestre de 2020 respecto al trimestre del año anterior.

La población ocupada en el sector informal alcanzó un total de 15.3 millones de personas de enero a marzo, un descenso de 0.2 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2019.

La ocupación del sector informal se refiere a las personas que trabajan unidades económicas no agropecuarias operadas sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa, referencia, según el Inegi.

Cifras por estado

Las entidades federativas que tienen las mayores tasas de participación en la actividad económica (cociente entre la PEA y la población de 15 o más años de edad) son:

Baja California Sur con 68.4%

Colima 66.4%

Nayarit 65.9%

Quintana Roo 65.2%

Yucatán 64.6%

Sonora 62.8%

Campeche y Jalisco 61.9% cada una

Tlaxcala 61.5%

Baja California y Chihuahua 61.3%

Ciudad de México y Nuevo León 60.9%

Michoacán de Ocampo y Puebla con 60.8 por ciento.

Congruentes con el tamaño de su población, el estado de México y la Ciudad de México constituyen los mercados de trabajo más grandes del país, con 7.7 y 4.2 millones de personas ocupadas, respectivamente y representan en conjunto el 21.5% del total nacional; les siguen Jalisco con 3.8 millones, Veracruz de Ignacio de la Llave 3.4 millones, Puebla 2.8 millones, Guanajuato y Nuevo León 2.5 millones, y Chiapas y Michoacán de Ocampo con 2.1 millones de personas.

En el otro extremo y obedeciendo a su estructura poblacional se encuentran las entidades con los menores tamaños del mercado laboral:

Colima con 385 mil personas

Baja California Sur 434 mil

Campeche 436 mil

Aguascalientes 584 mil

Tlaxcala 595 mil

Nayarit 618 mil

Zacatecas con 646 mil ocupados.

Por otra parte, las entidades que durante el primer trimestre de 2020 observaron las tasas de desocupación más altas fueron:

Tabasco con 5.3%

Estado de México 5.2%

Ciudad de México 4.8%

Coahuila de Zaragoza 4.7%

Sonora 4.3%

Durango 4%

Baja California Sur y Tlaxcala 3.9%

Nuevo León 3.8%

Nayarit 3.7%

Guanajuato y Querétaro 3.6%

Chihuahua 3.5%

Aguascalientes y Zacatecas 3.3% cada una

Colima y Tamaulipas 3.1%

Jalisco 3% con relación a la PEA.

En contraste, las tasas más bajas en este indicador se reportaron en Guerrero con 1.5%, Oaxaca 1.7%, Hidalgo 1.8%, Morelos, San Luis Potosí y Yucatán 2%, Baja California 2.2%, Michoacán de Ocampo 2.3% y Chiapas con 2.6 por ciento.

El INEGI aclara que este indicador no muestra una situación de gravedad en el mercado de trabajo, sino más bien de la presión que la población ejerce sobre el mismo, lo cual está influido por diversas situaciones como son principalmente las expectativas y el conocimiento que tienen las personas que no trabajan sobre la posibilidad de ocuparse, así como por la forma en que está organizada la oferta y la demanda del mismo.  Es por ello que se recomienda no considerarlo de manera aislada, sino como complemento de toda la información de que se dispone sobre la participación de la población en la actividad económica.

POBLACIÓN Y TASAS COMPLEMENTARIAS DE OCUPACIÓN Y DESOCUPACIÓN POR ENTIDAD FEDERATIVA DURANTE EL PRIMER TRIMESTRE DE 2020. Cuadro: INEGI

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