Efectos del uso excesivo de teléfonos móviles en adolescentes

La tecnología forma parte de nuestra vida y, sin darnos cuenta, ocupa un lugar protagonista. Los adolescentes, en particular, son incluso más susceptibles al uso de nuevas tecnologías y han adoptado los teléfonos móviles como dispositivos donde almacenan su vida personal. Además, son la mejor manera de estar conectados permanentemente con sus amigos y de mostrarse al mundo a través de redes sociales. Los adolescentes de hoy en día nacieron en un entorno digital y, por lo tanto, es más dificil usar la tecnología moderadamente. ¿Qué efectos tiene en ellos el uso excesivo de teléfonos celulares?

Efectos físicos

El uso excesivo del teléfono móvil implica que un adolescente pase 24 horas pegado a la pantalla de su celular. Revisar constantemente las notificaciones de redes sociales, navegar por Internet y enviar mensajes por aplicaciones como Whatsapp tienen efectos nocivos para su salud física. Por un lado, puede acarrear problemas en las articulaciones de las manos; por otro, puede promover la obesidad producto del sedentarismo. Además, el uso de las pantallas puede resecar los ojos, ocasionar problemas en la vista y modificar los patrones del sueño generando insomnio.

Efectos psicológicos

Los niños y adolescentes son más susceptibles a tener problemas psicológicos derivados del uso excesivo de dispositivos móviles. El teléfono en sí no presenta problemas, pero sí el uso que le dan los adolescentes que, en general, utilizan este dispositivo para compartir sus días en redes sociales, navegar por internet y jugar juegos en línea. Uno de los problemas asociados con el uso excesivo de teléfonos celulares es que las redes sociales son lugares propicios para publicitar productos y servicios. Algunos países tienen restricciones en la publicidad, pero lo cierto es que la gran mayoría no tiene medidas que las controle. Los anuncios publicitarios, junto con las imágenes que otras personas publican de sí mismas, presentan una realidad desvirtuada e imponen pautas incorrectas, como determinados estánderes de belleza. Esto puede modificar negativamente el comportamiento de un adolescente para encajar dentro de esos estándares.

La abstinencia que genera el uso interrumpido del teléfono móvil también podría presentar graves problemas. Se ha demostrado que algunos adolescentes exhiben un comportamiento agresivo e, incluso, se deprimen cuando tienen que pasar grandes períodos de tiempo sin su teléfono. Este comportamiento adictivo es similar al que ocurre cuando se consumen drogas. Por otro lado, el uso continuado de teléfonos celulares afecta al cerebro produciendo dependencia e impidiendo el desarrollo del pensamiento creativo y la resolución de problemas. Estas alteraciones provocan, a su vez, una disminución del rendimiento académico y promueven los trastornos de atención.

Adicionalmente, varios estudios han comprobado que los adolescentes que pasan mucho tiempo con sus teléfonos tienen problemas de irritabilidad, acentuados por las discusiones con sus padres respecto del uso excesivo del dispositivo, ansiedad, dificultades para tolerar frustraciones, hiperactividad y un desinterés por la interacción social fuera de las redes sociales y las aplicaciones de mensajería. Una de las mayores preocupaciones es que todavía no se han terminado de conocer todos sus efectos nocivos en niños y adolescentes.

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