Gobernadores debaten en San Lázaro sobre la Guardia Nacional

El presidente de la Junta de Coordinación Política, diputado Mario Delgado Carrillo, agradeció que los ejecutivos locales atendieran el llamado para construir juntos un órgano de seguridad.

Durante la segunda mesa de trabajo de las Audiencias Públicas sobre la Guardia Nacional, “Federalismo y Guardia Nacional”, el Diputado destacó la importancia de escuchar sus opiniones y experiencias en materia de seguridad y de la Guardia Nacional, porque es un tema que preocupa al país.

El vicecoordinador de la Comisión de Seguridad y Justicia de la Conago, Omar Fayad Meneses, resaltó que es necesario que se clarifique si la Guardia Nacional será civil, militar o híbrida, “Mi experiencia me dicta que los modelos híbridos no son tan exitosos, ya que es compleja en su operación; sin embargo, ya vivimos un modelo híbrido muy singular porque las fuerzas armadas cumplen tareas de seguridad pública en el país”.

El también gobernador de Hidalgo, sostuvo que el tema de seguridad es muy delicado, por ende, mientras más pulcramente logre salir mejor será para México, de lo contrario, habrá acusaciones y señalamientos de todo tipo.

Subrayó que se debe trabajar para garantizar que esta nueva corporación de seguridad respete los derechos humanos desde la ley para no dejar sujeto a dudas. Además se tendrá que especificar el ejercicio del uso de la fuerza, el cual es distinto para las corporaciones de carácter civil que de las militares.

Manifestó que hoy se abre la oportunidad para que confluyan las  ideas, se logren acuerdos, pero para ello se debe partir de la realidad para lograr enfrentar uno de los problemas más graves que tenemos: la seguridad del país.

El gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, afirmó que el mando militar es el principal error de la propuesta y debe ser corregida. “Una guardia civil no sería una mala figura y puede ser que funcione aún con entrenamiento militar, pero subordinada al mando civil”.

Resaltó la urgente necesidad de generar un consenso en materia de seguridad pública y combate a la delincuencia organizada, con el propósito de construir una estrategia constitucional del tamaño de la crisis. Pero, dijo, hay que entender que a nadie le sirve un proyecto que vulnera las facultades de los estados; es un modelo equivocado que no se tiene que aprobar.

Puntualizó que 75 por ciento de países tienen corporaciones con mando civil o predominantemente civil; sin embargo, el gobierno de México quiere pasar a un mando castrense, aunque el mundo está dejando atrás dicho modelo.

“Me he opuesto a los tres intentos de militarizar al país. Lo relevante es no entregar, por desesperación, el control de la seguridad pública a las fuerzas armadas. Si la ley de Seguridad Interior fue un error que en los hechos perpetuaba lo temporal, la Guardia Nacional en la Carta Magna y subordinada a la Secretaría de la Defensa Nacional es un error más grave que los intentos de anteriores sexenios”, comentó.

Cuestionó, además, para qué se creó una Secretaría de Seguridad Pública que no tendría policías. “La reforma va en contra la tendencia en el mundo respecto a la promoción y respeto de derechos humanos”. Apuntó que las audiencias son un espacio para la reflexión y deseó que realmente se tomen los puntos de vista y que no sea sólo un ejercicio de trámite.

El gobernador de Durango, José Rosas Aispuro, refirió que la inseguridad en el país es real y aunque en el pasado se buscó dar una base jurídica a las acciones del Ejército, no se concretó. “Hoy lo deseable es una corporación eminentemente civil, pero se debe aceptar que las fuerzas armadas ya están en las calles”.

Estimó que el gobierno civil obligó a los cuerpos militares a hacer labores de seguridad pública; lo importante es dar certidumbre y establecer límites a soldados y marinos. “Hay que tomar decisiones, porque lo peor sería dejar las cosas como están y exponer a los ciudadanos a violaciones de derechos humanos”.

Dijo estar de acuerdo con la creación de la Guardia Nacional en lo general, pero con algunas consideraciones. La coordinación, apuntó, es lo que da resultados; por eso, no tiene que darse un cheque en blanco al Ejército.

Se debe dejar claro que el mando del cuerpo de seguridad de sea de carácter civil, pero “preocupa que no se habla de cómo robustecer a cuerpos locales. Ningún gobierno ha tenido recursos para esa tarea”.

Agregó que la capacitación de los integrantes que conformen la Guardia debe hacerse con visión policial. También se tienen que clarificar las competencias de delitos federales, locales y la temporalidad. “El dictamen debe responder a los intereses de la sociedad, porque no hay entidad o municipio que no tenga la inseguridad entre sus principales problemas”.

Enrique Alfaro Ramírez, gobernador de Jalisco, expuso que la grave crisis de inseguridad y violencia que vive el país exige el asumir sin cortapisas el compromiso de reconstruir y fortalecer a las instituciones y afirmó que la coyuntura de su entidad no puede enfrentarse sin el apoyo del Ejército y la Marina, pues en las fuerzas armadas “vemos a una institución que tiene la confianza de los ciudadanos”.

Mencionó que eso no significa que como nación se acepte la militarización del país, pues la función de la seguridad pública debe “permanecer bajo la responsabilidad de las autoridades civiles; las disposiciones legales deben orientar la manera en que se piensa enfrentar una coyuntura específica y no generar un nuevo modelo que contravenga principios y convenciones en materia de derechos humanos”.

Calificó de contradicción querer llevar la reforma que debería de ser estrictamente temporal, al marco constitucional. El gobierno federal, dijo, debe comprometerse a incrementar la inversión pública para la mejora de las corporaciones, así las instituciones estatales y municipales tienen que corregir sus fallas y deficiencias con objetivos claros en materia de capacitación, equipamiento, mejora de las condiciones laborales y salariales, así como iniciar procesos de depuración de las corporaciones.

Alfaro Ramírez externó su preocupación por el modelo centralista y la invasión de atribuciones que se le confieren al titular del Ejecutivo federal y que el mando que se le dé a la Guardia Nacional tenga dualidad, el civil y militar. Se requiere certidumbre y salvaguardar el pacto federal y evitar cualquier tipo de atropello, así como discutir todo el paquete de leyes secundarias, en particular la Ley Orgánica.

“Estamos listos para hacer lo que nos toca y reconstruir la estrategia de seguridad y de la paz. Es necesario un marco normativo que regule temporalmente la actuación de las fuerzas armadas en materia de seguridad; ese compromiso nos debe llevar a fortalecer las policías de los tres órdenes de gobierno y que la seguridad sea responsabilidad de las autoridades civiles”, afirmó.

El gobernador de Oaxaca, Alejandro Ismael Murat Hinojosa, calificó como error pensar que cada entidad federativa sea una isla, ya que “es tiempo de que las cosas cambien en México, porque la inseguridad es el problema que más afecta e impacta a las familias”.

Indicó que los tres poderes deben tener un papel preponderante, pues el tema de procuración y administración de justica es un proceso donde tiene que participar el Legislativo, Ejecutivo y el Judicial y se debe fortalecer a los tres niveles de gobierno o de lo contrario, “vamos a fallar como Estado mexicano”.

Propuso que el Legislativo en un artículo transitorio defina que el mando de la Guardia Nacional a largo plazo estará en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y, de manera temporal, en los primeros cinco años,  en la Secretaría de la Defensa Nacional.

Añadió que el éxito de estas reformas está en el acompañamiento del marco jurídico y en la posibilidad de evitar los abusos. El Poder Judicial debe empatar criterios y homologar procesos de procuración de justicia en las entidades federativas y, en algunos casos, la tipificación en ciertos delitos como trata, huachicol y delincuencia organizada.

“De nada servirá tener a la Guardia Nacional realizando acciones en las calles, si habrá impunidad; ahí está el reto que tiene el Estado mexicano. El Ejecutivo tendrá que fortalecer el trabajo de inteligencia y se debe apoyar a las policías estatales y municipales”, agregó.

El gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca expuso que es necesario que el dictamen que se discutirá especifique las funciones de la naturaleza de la Guardia Nacional; es decir, caracterizarla desde la Constitución como una institución distinta y diferenciable de la seguridad pública, establecer las atribuciones de cada uno de los ámbitos de gobierno, así como las bases de coordinación en el territorio.

Además, incorporar un artículo transitorio que establezca un plazo mínimo de “policialización” de los agentes que integrarán la Guardia Nacional, eliminar la cláusula que habilita al Ejecutivo a ejercer mando sobre los servicios seguridad privada y la facultad que federaliza todas las estructuras tecnológicas e información en materia de seguridad pública.

Apuntó que otro aspecto es incluir un transitorio que permita la transferencia hacia los estados de integrantes de la policía federal por medio de un procedimiento de asignación que preserve sus derechos laborales, antigüedad, salario y seguridad social.

“Estamos a favor de la suma de esfuerzos entre Federación, estados y municipios. Colaboración que no debe entenderse como subordinación o sometimiento, estamos convencidos que las  prioridades deben de definirse de manera conjunta considerando las particularidades de cada entidad federativa”, apuntó.

García Cabeza de Vaca indicó que las fuerzas armadas subsanaron deficiencias que tenían los estados, desafortunadamente, algunas entidades entraron en un estado de confort porque estaba ahí el Ejército; sin embargo, nunca se les dio herramientas legales para que hicieran sus funciones.

El gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, pidió analizar la situación que se quiere resolver, porque no se pueden llevar a cabo o invocar otros modelos de seguridad que se aplican en Europa o en otras naciones porque son realidades muy diferentes y la de México es que está en el paso del trasiego de la droga.

Expuso que todos los gobernadores solicitan siempre la intervención del Ejército o la Marina para resolver problemas con cárteles. Hoy en día quienes cometen estos actos ilegales, ilícitos, relacionados con esta problemática superan en armamento a las fuerzas policiales, por lo que se tiene que recurrir a quienes sí están capacitados para enfrentar a estos grupos.

Manifestó su postura a favor de la iniciativa de crear esta   Guardia Nacional porque es necesario resolver los problemas que enfrenta su estado.

“Teníamos preocupaciones de cómo iba a manejarse, pero para mí la respuesta es muy sencilla, cambió un gobierno, y existe hoy uno popular democrático, y además, cuyo titular se comprometió de cara al pueblo a nunca utilizar las fuerzas armadas para reprimir al pueblo de México”, agregó.

Indicó que sí se tiene que regular la actuación de las fuerzas armadas, y es precisamente de lo que trata esta reforma, de regular. También hay cosas importantes que no se dejan de lado y se mantienen: el Ministerio Público en manos de la fuerza o  autoridad civil “si la nueva Guardia Nacional tuviese la atribución de la detención tiene que entregar a los detenidos”.

El diputado  Pablo Gómez Álvarez (Morena) indicó que los órganos de seguridad representan un porcentaje muy bajo de lo que puede llegar a ser una política de lucha en favor de la paz y bienestar de la gente.

La propuesta es crear la Guardia Nacional que sea una institución civil, con mandos civiles, con carrera civil y disciplina militar, donde haya grados, carrera, exactamente igual que el Ejército y éste sea quien establezca cuáles son los grados, disciplina y ordenanzas.

El legislador Ernesto Alfonso Robledo Leal (PAN) señaló que en materia de impartición de justicia no se está atendiendo, fortaleciendo,  o recuperando la parte en que finalmente se administre la justicia con el poder. También existen muchos policías municipales fuera de toda capacitación y gobiernos estatales sin capacidad presupuestal para atender el tema de la seguridad.

La senadora Xóchitl Gálvez Ruiz (PAN) comentó que se deben escuchar los planteamientos que han hecho de manera muy clara los que están en el frente de la población: los alcaldes y gobernadores, porque son los que van a definir de manera inmediata cómo fortalecer las policías locales y municipales, y no porque “durante 20 años no se haya hecho” hay que dejarlo igual.

El coordinador del Grupo Parlamentario del PAN, Juan Carlos Romero Hicks, dijo que el objetivo e invitación a los legisladores es una audiencia para escuchar no para emitir las posiciones personales que tenemos. “De hecho anhelo el día en que en el Congreso, las audiencias sean interactivas porque este recinto tiene que ser un razonador potente”.

El diputado Rubén Moreira Valdez (PRI) indicó que la Guardia Nacional no resolverá el problema de inseguridad, y que valdría la pena voltear a ver a los estados que tienen buen índice de seguridad y las reformas legales en las que han trabajado. Asimismo, cuestionó qué pasará con los mandos militares y con quienes se integren a la Guardia, pues no queda claro si serán militares, policías o marinos, si ellos harán arrestos e investigación de delitos.

María Alemán Muñoz Castillo, también del PRI, subrayó la importancia del respeto irrestricto del pacto federal. Además, la capacitación de la Guardia debe hacerla la autoridad policial y no militar, a fin de dar certidumbre a la ciudadanía.

Claudia Domínguez Vázquez, diputada del PT, se pronunció a favor de crear la Guardia Nacional y aseguró que la propuesta hecha por la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados fortalece el pacto federal; por ello, recalcó, los gobernadores serán parte medular en la conformación de ese cuerpo de seguridad.

Su correligionario, el diputado Silvano Garay Ulloa expuso que el país sufre de inseguridad y requiere una pronta solución. “Es fundamental tener una policía organizada y lo único confiable que se tiene en México son los militares”.

El diputado de MC, Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla resaltó que hay confusión entre el fuero militar y el civil. Añadió que los delitos patrimoniales son los de más alto impacto en materia de seguridad, “hay un Código Nacional de Procedimientos Penales y en los estados hay una diversidad; la tarea es que haya uno solo en todas entidades, el cual ayude a combatir los delitos”.

Su compañera de bancada, diputada Carmen Julia Prudencio González preguntó qué incentivos se pueden generar para que entidades y municipios mejoren sus capacidades; si son suficientes seis meses para hacer cambios en las políticas y a qué se deben comprometer los estados y los ayuntamientos.

De ese mismo grupo parlamentario, la diputada Martha Tagle Martínez dio a conocer las inquietudes del Colectivo Seguridad Sin Guerra, que son: ¿cómo se han reducido los recursos para los estados y municipios destinados a la profesionalización, capacitación y equipamiento de policías locales en los últimos doce años?, y también si la Guardia Nacional podrá intervenir en el ámbito estatal, sin solicitud o aprobación de los gobernadores o congresos locales.

El senador de MC, Dante Delgado señaló que todos estamos de acuerdo que se debe modificar la estrategia de seguridad que falló; sin embargo es fundamental eliminar las deficiencias.

El senador perredista, Migue Ángel Mancera Espinosa dijo que las cosas se deben hacer bien, es verdad que la Marina y el Ejército requieren un marco jurídico que les dé soporte, pero hagámoslo con tiempo, llámenlo como quieran “Guardia Nacional”, está bien, es una nueva policía.

La diputada Verónica Beatriz Juárez Piña (PRD) expresó que su fracción política asumirá las propuestas de los gobernadores, las cuales tienen que ver cómo fortalecer a las policías estatales y municipales, respetar el pacto federal, que se posea un mando civil y de la necesidad de generar las leyes secundarias sobre el uso de la fuerza.

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