Revocación de mandato, democracia directa para la población

Se ha dicho que la democracia es el gobierno del pueblo, y en otros momentos se ha debatido esta aseveración por ejemplo en https://www.alcaldesdemexico.com/notas-principales/cuando-hablamos-de-democracia/ donde se mencionaron diversas formas de entender la democracia desde perspectivas mínimas o meramente electorales, pero también desde una óptica sustantiva, que considera la calidad de vida de los pobladores, el acceso y cumplimiento de los derechos civiles, la eficiencia gubernamental, el estado de derecho y el gasto público.

Foto: laSexta

Hoy toca retomar el debate y hablar de la democracia directa, este término se ha entendido como una forma de organización política, donde los miembros de un grupo participan en forma directa en los procesos de toma de decisiones, hecho que implica que cada individuo cuenta en igualdad de condición, pero al tiempo, se representa así mismo.

En este sentido, la democracia directa otorga facultades legislativas y ejecutivas, al retornar la soberanía a la población, ya que no se necesitan representantes políticos que decidan por los miembros de la sociedad.

Esta forma de aplicar la democracia también es conocida como gobierno directo, ya que cada ciudadano tiene facultades para juzgar, deliberar, proponer, aprobar y vetar soluciones, leyes y políticas públicas, que, por lo general, se ejercen mediante consultas populares.

El inconveniente de esta forma de régimen, es que, para funcionar en forma eficiente, la sociedad debe ser lo más homogénea posible en los estándares de vida como lo económico, social, cultural y educativo, hecho que no se ajusta a la realidad nacional; pero tampoco implica que los resultados no puedan ser óptimos o contraer beneficios sociales.

Algunos de los mecanismos de democracia directa que se han implementado en los distintos países democráticos están:  plebiscito, consulta popular, referéndum, consulta ciudadana, presupuesto participativo, ratificación de mandato, comparecencia pública, debate ciudadano, auditoría ciudadana, iniciativa ciudadana, proyectos sociales, colaboración popular, asambleas ciudadanas.

En nuestro país, sólo algunas entidades como Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Ciudad de México, Colima, Coahuila, Chiapas, Chihuahua, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Zacatecas, han aprobado este tipo de mecanismos, entre los que destacan el plebiscito, el presupuesto participativo, la iniciativa ciudadana, la comparecencia pública, la auditoria ciudadana, y proyectos sociales; por lo general impulsados por partidos de izquierda.

Ahora bien, el próximo 10 de abril se llevará a cabo la consulta popular para aprobar o no, la revocación de mandato del Presidente de la República, cuya aprobación, implica que la población puede solicitar la conclusión del cargo, este mecanismo puede trasladarse a otros cargos y niveles de gobierno, en forma de perdida de confianza, ineficiencia en el cargo, o por cuestiones de representatividad o contextuales como la corrupción, el peculado, o el nepotismo.

Ante este mecanismo, diversos representantes de instituciones públicas y partidos políticos se han opuesto, sobre todo por las consecuencias en el largo plazo, mismas que se omiten en el debate entre dichos actores, hay que cuestionarse si se oponen por la pérdida de poder o privilegios que conlleva para los periodos futuros, o porque en el imaginario social, los partidos y sus proyectos políticos no representan los intereses de la sociedad.

Lo que es un hecho, es que la sociedad se ha sentido traicionada por los políticos y sus promesas incumplidas, por lucrar con la necesidad a cambio de votos, por convertir la política en un concurso de popularidad con intercambio de programas sociales, por mantenerse y recircularse de manera generacional en los cargos públicos.

Si bien, estamos a unos días de la consulta, lo más relevante es votar, por que a futuro permite que los ciudadanos puedan destituir de sus cargos a servidores que no velen por el beneficio colectivo, esencia de la democracia.

Deja un comentario

97649
  • A %d blogueros les gusta esto: