Yucatán, el estado más seguro; CDMX, la más innovadora, según el Índice de Competitividad Estatal 2021

En nuestro país existen diferentes niveles de competitividad en cada estado, mientras que unos tienen tasas altas en diferentes indicadores, otros se encuentran en los niveles más bajos, señala el Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2021 del Centro de Investigación en Política Pública del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

El ICE 2021 señala que, en promedio, las entidades más competitivas, que se ubican en los primeros cinco lugares, tienen:

  • 8 años de escolaridad (promedio de las 32 entidades: 7.9)
  • 52% de los trabajadores tienen acceso a instituciones de salud (promedio de las 32 entidades: 40%).
  • 41% de los trabajadores son informales (promedio de las 32 entidades: 54%)
  • $8,972 de ingreso mensual promedio (promedio de las 32 entidades: $7,456)
  • 8 patentes por cada 100 mil personas económicamente activas (vs. 1.8 del promedio de las 32 entidades).

En el otro extremo, las entidades menos competitivas, es decir, los últimos cinco lugares, al compararlas con las más competitivas, muestran:

  • Dos años menos de escolaridad.
  • La mitad del porcentaje de trabajadores con acceso a instituciones de salud.
  • 7 veces más informalidad
  • Un ingreso promedio 36% menor para los trabajadores
  • Una economía 14% menos diversificada.
  • 90% menos patentes por cada 100 mil personas económicamente activas.

Para el IMCO, la competitividad de los estados se define como su capacidad para forjar, atraer y retener talento e inversión. El ICE 2021 está compuesto por 72 indicadores que forman 10 subíndices, y los resultados se clasifican en 6 grupos de competitividad: Alta, adecuada, media alta, media baja, baja y muy baja.

La única entidad clasificada con competitividad alta es la Ciudad de México, mientras que Nuevo León, Querétaro, Coahuila y Jalisco se encuentran en un nivel adecuado.

En nivel medio alto están: Aguascalientes, Sinaloa, Baja California Sur, Sonora, Yucatán, Chihuahua, Tamaulipas, Baja California, San Luis Potosí y Nayarit.

En nivel de competitividad media baja están: Quintana Roo, Guanajuato, Durango, Campeche, Estado de México, Colima, Hidalgo, Puebla, Morelos, Zacatecas y Michoacán.

En clasificación baja están: Tlaxcala, Tabasco, Oaxaca, Chiapas y Guerrero.

El índice destaca que hay tres entidades con los mayores avances, que son: Sinaloa, que avanzó siete lugares (del 14 al 7) porque subió 10 posiciones en Economía, ocho en Político y seis en Innovación; Nayarit, que subió cuatro posiciones (del 19 al 15), debido a que avanzó 10 lugares en Mercado de factores (mercado laboral), cinco en Gobiernos y cuatro en Derecho; y Tamaulipas, que aumentó tres lugares (del 15 al 21), porque avanzó 10 lugares en Derecho, ocho en Economía y cuatro en Sociedad.

Por otro lado, las tres entidades con mayores retrocesos son: Hidalgo, pues retrocedió cinco lugares (del 17 al 22) porque bajó siete posiciones en Político, seis en Gobiernos y tres en Mercados de Factores; Chihuahua, que bajó cuatro posiciones (del 7 al 11) debido a que cayó seis lugares en Innovación, tres en Político y tres en Derecho; y Quintana Roo, pues cayó cuatro lugares (del 12 al 16) porque retrocedió 14 en Economía, seis en Medio ambiente y cinco en Precursores.

El estudio también permite conocer quién lo hace mejor y quién lo puede hacer mejor, a pesar del impacto de la pandemia, en las diferentes áreas, por ejemplo:

  • Seguridad | Yucatán es el más seguro.
  • Innovación | CDMX es la más innovadora.
  • Conexión con el exterior | Chihuahua es el mejor conectado.
  • Condiciones laborales | Sinaloa tiene mejores condiciones laborales.
  • Economía | Todas las entidades empeoraron en el crecimiento del PIB. Pasó del 1.2% -2.3% (promedio de la tasa de crecimiento real de los últimos 3 años).
  • Desigualdad salarial | todas las entidades empeoraron. Cayó del 2 al 2.7 (cociente entre personas que ganan hasta dos salarios mínimos y personas que ganan más de dos salarios mínimos).

Ante este panorama, el IMCO propone:

  • Aprovechar las facultades de las entidades para desarrollar programas de nivelación académica y de reincorporación de alumnos que complementen la política federal ante los efectos de la pandemia.
  • Desarrollar capacidades para la generación y procesamiento de datos que mejoren la toma de decisiones de política pública y faciliten trámites y servicios, para promover la transformación digital.
  • Adecuar la legislación presupuestal estatal con el fin de crear controles a las modificaciones presupuestales de los poderes ejecutivos estatales, para evitar que los recursos sean reasignados sin aprobación previa del congreso local, evitando así la discrecionalidad en su uso.
  • Reformar las leyes de adquisiciones y obras públicas estatales para incluir protocolos y lineamientos específicos para la contratación y ejecución de compras en tiempos de emergencia.
  • Promover la inserción de los estados del sur-sureste del país en la cadena productiva de América del Norte, mediante mejoras regulatorias e inversión en infraestructura y conectividad.
  • Crear sistemas estatales de innovación que incentiven y recompensen los esfuerzos en materia de innovación aplicada, y que generen un vínculo entre el sector privado y los generadores de patentes.

 

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