Cámaras inteligentes para calles seguras

JUan ZepedaPara algunas alcaldías, las cámaras de videovigilancia son una gran ayuda para disminuir los niveles de inseguridad. Un caso exitoso es el municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, donde esta tecnología permitió abatir delitos como robo a casa habitación o a transeúnte en 22 por ciento en el último año. El alcalde de dicha demarcación, Juan Manuel Zepeda Hernández, refiere que al iniciar su gestión el problema de inseguridad era muy grave, por lo cual entre sus principales acciones figuró la instalación de 525 cámaras de video en el primer año de gobierno. Al mes de mayo de este año habrá mil dispositivos en 175 puntos que, de acuerdo con el edil, son los sitios donde hay más movimiento de ciudadanos y donde también se reporta el mayor número de ilícitos.

El funcionario explica que en esta administración se adquirieron dos tipos de cámaras para vigilar las calles del municipio: uno que cuenta con un ángulo de movilidad de 360 grados y calidad de imagen de 1.3 megapixeles y otro que cubre un rango de visión de 180 grados con calidad de dos megapixeles.

Ambos sistemas permiten obtener una imagen clara de quienes participen en actos ilícitos, tienen un alcance de visión de tres kilómetros y cuentan con un software que permite guardar las grabaciones por más de 30 días. Asimismo, los dispositivos pueden trabajar durante la noche sin interrupciones, gracias a que cuentan con un sistema de visión infrarrojo.

TECNOLOGÍA DE PUNTA

Solución versátilAdemás de este tipo de tecnología, existen dispositivos en el mercado que permiten que las policías locales vigilen las calles de manera más eficaz. Se trata de videocámaras inteligentes, cuyas características en cuanto a definición y capacidad para transmitir datos en tiempo real les permite leer las matrículas de los automóviles y hasta reconocer rostros, lo que las hace una herramienta de gran utilidad para mejorar la seguridad en las calles.

Octavio Serrano Navarrete, ingeniero de ventas de Infaimon, una empresa dedicada a la distribución de este tipo de tecnología, explica que en las patrullas se pueden instalar dispositivos capaces de identificar las placas de autos robados. Dichos aparatos operan mediante un software conocido como VPAR, por sus siglas en inglés, el cual funciona con un algoritmo de reconocimiento de números para leer y detectar las matrículas irregulares.

Las videocámaras tienen una capacidad de transmisión de datos de un gigabyte por segundo —a diferencia de los dispositivos tradicionales cuya capacidad es de hasta 500 megabytes por segundo— lo cual mejora la eficiencia de estos sistemas. También es posible emplear esta tecnología para vigilar la velocidad a la que circulan los automóviles en las avenidas principales o en las autopistas. Para ello se instalan dos cámaras en distintos puntos, las cuales miden la distancia que los coches recorren en ese tramo.

“Los ciudadanos pueden bloquear los sistemas de detección mediante algunos aparatos electrónicos especialmente creados para dicho fin, pero en este caso no es posible engañar a las cámaras”, sostiene el directivo. Serrano Navarrete explica que mediante un software especializado en el desarrollo de controladores, es posible diversificar el uso de las videocámaras. Por ejemplo, se les puede dotar de la capacidad para reconocer rostros, lo cual es útil no sólo para vigilar el orden en las calles, sino también en los cruces fronterizos. De esta manera las autoridades pueden mejorar su capacidad de respuesta en caso de que se presente algún acto ilícito o cualquier otro tipo de emergencia.

PERSONAL ESPECIALIZADO

Cámaras

La implementación de estos sistemas ayuda a resolver las necesidades particulares de cada ayuntamiento, ya que este tipo de cámaras se puede instalar sin problemas en los edificios públicos. Un ejemplo de lo anterior es el municipio de San Luis Potosí, donde actualmente operan 20 cámaras de reconocimiento facial ubicadas en oficinas recaudadoras, la unidad administrativa del ayuntamiento y el palacio municipal.

No obstante, el directivo explica que los alcaldes interesados en aprovechar las ventajas de la videovigilancia deben asegurarse de contar con personal especializado en programación, el cual se encargará de operar, supervisar y darle mantenimiento al sistema, así como de interpretar los datos que se generan con el fin de elaborar las mejores estrategias de vigilancia.

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