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Contrucción IglesiaSi bien el estado, a través del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), apoya a los proyectos de su competencia en todo el país, existen otros agentes que pueden detonar parcial o totalmente el desarrollo de actividades artísticas y culturales en los municipios, como la iniciativa privada y las organizaciones no gubernamentales.

Debido a que no existe una ley que regule estos apoyos en México, bajo la figura del mecenazgo, lo acostumbrado son aportaciones otorgadas de forma descoordinada, aislada y escasa. Por lo regular, son las grandes capitales quienes concentran estos recursos, con lo que se repite un esquema centralista que excluye a los municipios, base de la estructura social de los estados.

Actualmente, algunas actividades culturales son incentivadas a través de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR), como el cine y algunos programas de conservación del patrimonio, pero sin marco jurídico determinado y en forma aislada, refieren expertos consultados.

El comunicador y difusor de la cultura Carlos A. Lara González comenta que lo más común en nuestro país es la figura del patrocinio, lo cual implica que el empresariado está dispuesto a invertir en la cultura, por el interés de los incentivos fiscales y por la publicidad de su compañía.

ConstrucciónOTORGUE ESTÍMULOS FISCALES

A nivel municipal, afirma Carlos Lara —quien se ha desempeñado en el área de Turismo Cultural de la Coordinación Nacional de Patrimonio Cultural y Turismo del Conaculta—, también se han intentado otros mecanismos para preservar, por ejemplo, la traza urbana del centro de las ciudades.

“A los propietarios de fincas antiguas, ubicadas en el primer cuadro de determinada ciudad, se les puede condonar el pago del predial y se les incentiva para que las mantengan en buen estado. Lo mismo sucede si tenemos un acervo determinado, del que pueden formar parte las sociedades de amigos de los museos.”

Con el propósito de invitar al sector privado para invertir en las actividades culturales, Lara González —ex regidor de Guadalajara, Jalisco— insiste en la prestación de estímulos fiscales. Sin embargo, aclara, “tiene que haber una política cultural clara, no coyuntural, no trienal, porque eso limita y deja cierto resquemor. En la medida en que los municipios generen propuestas mínimamente de mediano plazo, van a obtener esa confianza. También tienen que ser capaces de generar un buen esquema de retribución”.

El empresario Alfredo Harp ha sido una pieza fundamental para el estado de Oaxaca. Sus acciones de restauración en la zona centro, así como de respaldo a las culturas populares, es una muestra de cómo puede detonarse un proyecto que inicialmente nace en la iniciativa privada y ofrece una serie de bienes y servicios culturales que el estado no proporcionaba en determinada región. Sin embargo éste, como otros, han sido casos muy específicos que no se han generalizado en el país.

PinturasFINANCIE VOCACIONES ARTÍSTICAS

Al respecto, el destacado flautista Horacio Franco, quien apoya a jóvenes músicos, afirma que la iniciativa privada en el país no está educada para patrocinar la tarea cultural. “Esta área ha estado subvencionada tantos años por el gobierno, que se tiene la creencia de que es responsabilidad exclusiva el Estado.”

Por el contrario, “en otros países, patrocinar las carreras de jóvenes bailarines, músicos u otros artistas es motivo de orgullo y de un mejoramiento real del entorno. Además, la deducción de impuestos por estos apoyos no es tan atractiva en México como en Estados Unidos, donde la cantidad que el empresario dona es 100 por ciento deducible”.

A decir de Franco, “el mecenazgo no es sólo dar dinero, sino inducir a los jóvenes a que trabajen por su comunidad, a que se sigan superando. Se trata de que los niños con talento no se depriman y abandonen su futuro artístico. En el caso de los músicos, no todos los que aspiran tienen el temple, pasión y disciplina que yo tuve para salir adelante en condiciones muy adversas”.

MúsciaCONSEJOS ÚTILES

Arturo Plancarte, director General de la Agencia APCM —empresa de marketing para artistas y proyectos culturales—, recomienda a los jefes delegacionales de la Ciudad de México y a los alcaldes del país que se acerquen a toda empresa grande o chica que haya en su localidad, a todo negocio legal y formalmente constituido, porque son patrocinadores potenciales.

La ley permite deducir un porcentaje pequeño de impuestos si los negocios brindan un apoyo, pero muchas autoridades no buscan esos donativos. En este sentido, el regidor debe convencer a los empresarios de que el mecenazgo les va a brindar mayor popularidad entre su comunidad y que van a contribuir a mejorar la convivencia social.

Según Plancarte, 80 por ciento del éxito en la recaudación de fondos o de mecenazgos radica en las relaciones públicas.

“El munícipe debe convivir con los comerciantes locales, a quienes siempre atraen actividades en las que participen las autoridades. El alcalde debe hacerlos sentir importantes frente a su comunidad. Eso ayuda a que empiecen a aportar recursos para proyectos específicos. Tiene que ser un trabajo de convencimiento díacon día.”

En México, por razones históricas, confiamos poco en nuestros gobiernos e instituciones, no obstante deben existir mecanismos de vinculación entre autoridades municipales y asociaciones civiles, legalmente constituidas y transparentes, paraque quien pida el apoyo sea el alcalde, pero que los fondos no se vayan a una cuenta del gobierno, sino a la de alguna fundación u organización no gubernamental, concluye el especialista.

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