El ENDIREH: la violencia que impide la igualdad sustantiva

Por José Alberto Márquez Salazar.

Hace no pocos años, en las “benditas” redes sociales, la discusión sobre la violencia contra las mujeres se contaminó luego de que varios internautas afirmaron que había más muertes de hombres que de mujeres.

Parcialmente, la afirmación puede ser correcta. En este México lleno de sangre, el número de hombres asesinados es más alto. De acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), durante el año de 2021, murieron 1 millón 117 mil 167 personas, 57.6 por ciento fueron hombres y un 42.3 por ciento, mujeres.

 

Foto: Mis Abogados.

Tan sólo un 7.6 por ciento del universo de decesos en México, durante el 2021, fueron producto de causas externas: accidentes, suicidios, violencia. Es decir, 84 mil 904 personas murieron por éstas causas. De acuerdo con el mismo Inegi, durante este periodo, se registraron 35 mil 625 homicidios.

Estamos acostumbrados a ver a los homicidios como el fenómeno principal de la violencia. Pero hay otras violencias y son las que más afectan a las mujeres.

La igualdad sustantiva es definida como “el acceso al mismo trato y oportunidades para el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales”.

Este 30 de agosto, fueron publicados los resultados de la “Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2021” (ENDIREH) para darnos datos sobre la violencia que viven las mujeres.

Recordemos que la ENDIREH no había sido publicada desde el 2016, lo que nos dejaban en desconocimiento sobre el desarrollo de la violencia contra las mujeres, durante los últimos 5 años.

Centrémonos en dos espacios desde donde se construye la igualdad sustantiva: la educación y el trabajo/empleo.

De acuerdo con la ENDIREH:

“En México, 70.1 por ciento de las mujeres de 15 años y más ha experimentado, al menos, una situación de violencia a lo largo de la vida. La violencia psicológica fue la de mayor prevalencia (51.6 por ciento), seguida de la violencia sexual (49.7  por ciento). En el ámbito comunitario es donde viven mayor violencia (45.6 por ciento), seguido de la relación de pareja (39.9 por ciento).”[1]

De un total de 50.5 millones de mujeres, 35.35 millones de mujeres de 15 años y más han experimentado una situación de violencia a lo largo de su vida. Entre los años del 2016 al 2021 si existe un cambio preocupante.

 

En 2016, el 66.1 de las mujeres de 15 años y más habían vivido una situación de violencia, para el 2021, era el 70.1 por ciento.

Los cuatro tipos generales de violencia fueron: psicológica, sexual, física y económica, patrimonial y/o discriminación.

La prevalencia de la violencia contra las mujeres, entre octubre de 2020 y octubre de 2021, 12 meses, es: 42.8 por ciento del total de mujeres de 15 años y más han vivido un suceso de violencia; 29.4 por ciento, psicológica; 10.2 por ciento, física; 23.3 por ciento, sexual; y 16.2 por ciento económica, patrimonial y/o discriminación.

El porcentaje de las mujeres de 15 años o más que a lo largo de su vida han vivido violencia en el ámbito escolar, fue, en 2016, de 25 por ciento y, para el 2021, se incrementó a 32.3 por ciento. Es decir, la violencia en éste espacio, se incrementó, en 5 años, en un 7 por ciento.

Foto: Última Hora.

En tanto, en el ámbito laboral, en 2016, el 26.9 por ciento la vivió y, al 2021, se incrementó al 27.9 por ciento.

De acuerdo con El objetivo 69 de Declaración y Plataforma de Acción de Beijing[2]:

 

“La educación es un derecho humano y constituye un instrumento indispensable para lograr los objetivos de la igualdad, el desarrollo y la paz. La educación no discriminatoria beneficia tanto a las niñas como a los niños y, de esa manera, conduce en última instancia a relaciones más igualitarias entre mujeres y hombres. La igualdad de acceso a la educación y la obtención de educación son necesarias para que más mujeres se conviertan en agentes de cambio.”

En el caso del trabajo, cada vez es mayor la participación de las mujeres en el remunerado, pero las condiciones de desigualdad son altas. Décadas atrás, su participación se centraba en el trabajo agrícola y pesquero, ahora ya tienen mayor presencia en el sector empresarial. Sin embargo, en la toma de decisiones continua la desigualdad.

El ámbito escolar y laboral constituyen, para una buena proporción de mujeres de 15 años o más, un espacio de vida que les absorbe casi totalmente el día. Y es, justamente en ellos donde la violencia contra las mujeres se ha incrementando.

México vive un proceso de construcción de la igualdad sustantiva que parece no tener un apoyo institucional. Las campañas, contra la violencia hacía las mujeres, como primera acción colectiva e institucional, no existe.

Construir la igualdad sustantiva pasa por políticas públicas de prevención de la violencia en los ámbitos escolares y de trabajo, además de profundas reformas para que las mujeres accedan a la dirección en los diferentes ámbitos de la vida.

Desde una lógica simple, el número de hombres que mueren es más alto que el de las mujeres, Los resultados del ENDIREH, 2022, nos dicen que la violencia contra las mujeres es sistemática, ocurre en todos los ámbitos de la vida (pública y privada) y son éstos los que violentan a las mujeres, los que las matan lentamente.

 

[1] INEGI, Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021, Principales resultados, 30 de agosto de 2022.

[2] La “Declaración y Plataforma de Acción de Beijing” puede consultarse en https://beijing20.unwomen.org/es/about

 

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