Liderazgo adaptativo para la gestión de resultados en la administración pública

Por Marco Hernández*

A menudo se dice que los líderes tienen características excepcionales y poco comunes, dándose por sentado que son individuos especiales.

Actualmente, en la biblioteca virtual de Amazon existen 60 mil entradas para el tema de liderazgo; por ende, hay diversos conceptos, mismos que son ligados a las cualidades de las personas que lo ejercen y los cambios generados en su entorno gravitante.

A menudo, dichas personas identificadas que ejercen liderazgo, se dice que tienen características excepcionales y poco comunes, dándose por sentado que son individuos especiales. Así, se separa analíticamente al líder de sus seguidores.

Lo anterior, puede ser muy riesgoso y preocupante, porque se puede hacer una distinción y concepción elitista entre líderes y seguidores, por el mismo camino se pueden justificar incluso ciertas conductas o sistemas autoritarios e impositivos, en las funciones a desempeñar en una administración pública.

Foto: Grupo Humannova

El liderazgo es tal vez uno de los conceptos más utilizados en los análisis sobre la situación de las organizaciones y las sociedades, en particular, cuando éstas enfrentan crisis o situaciones en las que debe cambiar.

Por lo general, pareciera claro que en el sector público el rol más importante de un líder es poder dirigir todas las acciones y recursos de una entidad, para el logro de resultados de impacto concretos y tangibles en términos de:

  1. Cumplir los niveles de valor público con los que está comprometido, por medio de llevar a cabo las funciones misionales que le fueron asignadas.
  1. Incrementar los niveles valor, mediante la realización de acciones de fortalecimiento y/o modernización institucional, orientadas a que le permitan generar mayores niveles de efectividad y eficiencia en el cumplimiento de sus funciones misionales.
  1. Superar y Trascender los niveles de valor público mediante procesos de transformación y/o innovación institucional, que le permitan encontrar nuevas formas de pensar y actuar para ejercer sus funcionales misionales.

Sin embargo, existen múltiples desafíos y obstáculos que están inhibiendo el logro de los propósitos anteriores.

Lo primero que debemos entender es que, el liderazgo es una actividad temporal, no una situación permanente.

En los sistemas democráticos nadie es líder en todas las situaciones, ni ejerce el poder de manera indefinida, de modo que un buen liderazgo se debe traducir en saber bien cuáles son sus límites y, por lo tanto, debe pensar cómo trabajar para consolidar su accionar y lograr que su obra perdure.

En este sentido, aplicar un modelo de liderazgo adaptativo para la gestión de resultados en la administración pública propiciaría a desarrollar e implementar las competencias necesarias para lograr que, las entidades públicas encargadas del rol formal o informal de dirigir y conducir las acciones y esfuerzos hacia la generación de mayores niveles de efectividad en la generación de valor e impacto público en el contexto misional de cada una, puedan implementar una buena gestión (Good management) y por buena gestión se entienda ésta como efectiva.

 ¿Qué es el liderazgo adaptativo?

Es un marco del liderazgo práctico que ayuda a las personas y organizaciones a adaptarse y prosperar en entornos difíciles, así como asumir en forma gradual pero significativa el cambio y provocar un verdadero desafío al estatus quo. Ronald Heifetz, director y fundador del Center for Public Leadership en la Harvard Kennedy School en Cambridge, Massachusetts, es quién ha impulsado el liderazgo adaptativo.

Aplicado el modelo de liderazgo adaptativo, la administración pública podrá generar la capacidad de ir de la acción a la reflexión una y otra vez, hasta llegar a la improvisación para ser creativos en un ambiente que cambia constantemente, además de saber identificar entre un problema técnico y un problema adaptativo:

  1. Problema técnico: Retos sobre los que ya se poseen los conocimientos necesarios para poder resolverlos, se tiene alguna experiencia o se cuenta con los medios para poder enfrentarlos.

 Ejemplo 1:Imaginemos que llega un paciente al doctor por un resfriado común, el doctor ya sabe los pasos a seguir para que el paciente se recupere, es decir, que ya sabe la ruta más adecuada para resolver el problema planteado.

  1. Problema Adaptativo: Se necesita aprendizaje para la definición, cambio y solución.

Ejemplo 2: El mismo paciente llega nuevamente con el doctor y le dice que se ha agravado la gripe y presenta más síntomas y molestias, el doctor está ante un escenario desconocido, al igual que el paciente, lo que se traduce en que ambos deben adaptarse a la nueva situación y abrirse a nuevos conocimientos y prácticas.

Derivado de lo anterior, el liderazgo adaptativo nos ayuda a diferenciar cuando es un problema técnico y adaptativo, diferenciar entre líder y liderazgo, así como liderazgo vs autoridad. De aplicarlo en la administración pública, se reflejaría en resultados de alto impacto en sus procesos, experiencia de usuario y la interoperabilidad. Pero antes de hacerlo realidad, lo primordial que debemos considerar es:

  1. Establecer nuevos mecanismos de liderazgo de la organización de acuerdo a sus necesidades y capacidades de implementación;
  2. Conocer qué tipo de ADN tiene la institución, cuál mantiene, cuál desecha y qué innovación en el ADN le permitirá ser exitosa en un ambiente nuevo y retante;
  3. Promoción de un flujo bidireccional de ideas, habilidades y conocimiento en temas de liderazgo adaptativo; y
  4. Compartir buenas prácticas con agentes externos de la institución.

La administración pública obtendrá grandes ventajas al aplicar este modelo de liderazgo adaptativo para la gestión de resultados:

  • Dirigir: Identificar ese propósito superior, buscar la identidad competitiva de la institución (ADN), así como esa promesa de valor para los involucrados bajo una estrategia.
  • Movilizar: Aplicar un modelo de liderazgo adaptativo y transformador para la gestión de resultados que se traduzca en una inteligencia organizacional de la institución.
  • Lograr:  Mejorar la arquitectura organizacional de la administración pública, bajo una ejecución estratégica y capacidad adaptativa que se traduzca en innovación en la gestión.

Por último, es muy importante reconocer la importancia del liderazgo dentro de las instituciones para establecer una relación productiva y estratégica, que les permita desarrollar nuevos métodos y rutas para la formación y consolidación de equipos de trabajo de alto nivel e impacto a nivel público, privado y social.

 

*Marco Hernández.

Es Consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Tiene experiencia en asuntos públicos y privados en los campos de la simplificación administrativa, innovación, mejora regulatoria, digitalización de servicios y desarrollo empresarial.

Se ha desempeñado como Titular de Gestión Empresarial de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Guadalajara, así como analista de datos y perfiles políticos en Sí por Jalisco.

 

 

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Correo: [email protected]

 

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