
Por Salvador Guerrero Chiprés / @guerrerochipres
El despliegue del C5 en cada rincón de la Ciudad de México es un gesto político de reorganización territorial. Su expansión, bajo el programa Ojos que Te Cuidan, redefine el concepto mismo de seguridad al reconocer las desigualdades del espacio urbano a partir de geografías y no de estigmas a ciertos barrios como zonas de riesgo.
La apuesta de la Jefa de Gobierno Clara Brugada parte de una premisa central: para garantizar seguridad es necesario territorializar la política pública, es decir, construir presencia institucional.
La transformación más relevante radica en que el despliegue tecnológico se ha convertido en una práctica participativa. La estrategia Tótem por Tótem nos permite acercamiento con vecinas y vecinos, como ha sido en las alcaldías Gustavo A. Madero, Iztacalco, Cuauhtémoc, Benito Juárez o Coyoacán para explicarle el funcionamiento de los equipos y los beneficios.

Foto: C5 CDMX en X.
El programa Ojos que te Cuidan proyecta la instalación de 15 mil 200 tótems en 2025, con 30 mil 400 nuevas cámaras que se suman a las 83 mil 414 existentes. En colonias como Topilejo o San Miguel Ajusco, la instalación de un tótem no representa sólo un avance tecnológico, sino la restitución del derecho a la seguridad como bien público compartido.
Comparativamente, otras ciudades del país comienzan a transitar caminos similares, aunque con distintos grados de avance. En Guadalajara, el C5 estatal ha fortalecido la coordinación metropolitana y desarrollado un sistema de videovigilancia inteligente. En Mérida, el C5i se ha integrado a un modelo de gestión preventiva con alta percepción ciudadana de confianza.
En contraste, la Ciudad de México incorpora mecanismos de consulta vecinal para definir ubicaciones estratégicas y ajustar los protocolos de operación. La diferencia sustancial radica en el enfoque. Mientras otras ciudades priorizan la eficiencia tecnológica, la capital nacional prioriza la justicia territorial.
El sistema no opera de manera aislada. Se articula con servicios como el 911, la línea 089 para denuncias anónimas, la línea SOS Mujeres *765, la Línea Antiextorsión 55 5036 3301 y el canal H2O *426, lo que configura un ecosistema de atención integral.
Como señala el sociólogo inglés Anthony Giddens, la modernidad genera mecanismos de vigilancia inevitables, pero su legitimidad depende de la confianza que los sustente. La territorialización del C5 es, en ese sentido, un ejercicio de legitimidad democrática: la vigilancia como pacto, no como imposición.
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