México-Ecuador: Planeación urbana y gestión del suelo, vías para impulsar ciudades sostenibles

Alcaldes de México| 26 de noviembre de 2020.- México y Ecuador participan en un proyecto de cooperación triangular (CTr) financiado a través del Fondo Regional para la cooperación triangular en América Latina y el Caribe, cuyas características y alcances fueron expuestos durante el seminario web “Planeación urbana y gestión del suelo, vías para impulsar ciudades sostenibles” con la participación de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (SEDATU) y el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (MIDUVI) de Ecuador.

En el seminario web, moderado por Norma Pérez Vences, directora general de Alcaldes de México, participaron Gabriela Jurado Gutiérrez, directora de operación y seguimiento a programas de SEDATU, Angie Montenegro Pozo, directora de políticas y normativa del MIDUVI Ecuador y Briegel Ortiz Claudio, asesor de la GIZ en México.

La cooperación triangular

Briegel Ortiz explicó que México participa en 32 proyectos de cooperación triangular con Alemania, los cuales han versado en seis componentes: fortalecimiento institucional, fomento productivo sostenible, agua potable y saneamiento, eficiencia energética, vivienda sustentable y biodiversidad, cambio climático, gestión ambiental y urbana.

Explicó que las cooperaciones triangulares son proyectos de cooperación planificados, financiados y ejecutados conjuntamente por un donante del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD), es decir, un país industrializado que es miembro del CAD de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), un país emergente que puede actuar como donante del Sur o país beneficiario, y un tercer país receptor en calidad de beneficiario.

Ortiz Claudio señaló que los proyectos de CTr se traducen en un esquema de “ganar-ganar” para los países involucrados, “independientemente de quién ofrece la cooperación, siempre se puede aprender de la contraparte aunque sea el receptor; es un mecanismo de respuesta inmediata a problemas específicos sin tanto trámite burocrático”.

Señaló que los proyectos de CTr generan un alto grado de flexibilidad pues no existen restricciones temáticas ni entre naciones que impidan desarrollarlas. En ese sentido, destacó que la planificación y estructuración de una cooperación triangular  es un proceso simplificado en comparación con una colaboración bilateral.

Mediante el aprovechamiento de su estructura, conocimiento y contactos existentes, las CTr transfieren los resultados exitosos de una cooperación bilateral y, además, responden de forma ágil y en poco tiempo a demandas muy precisas de otros países; ofrecen a los donantes sur la posibilidad de compartir experiencias de alta relevancia entre naciones de la misma región y fomentan la horizontalidad entre los socios.

Briegel Ortíz resaltó que no existen limitaciones para desarrollar un proyecto CTr entre ayuntamientos y su contraparte en otro país, poniendo como ejemplo el trabajo realizado entre la municipalidad de Asunción, Paraguay y el municipio de Durango, en México.

Por último, llamó a las localidades a explorar la posibilidad de colaborar con la GIZ bajo el esquema de las CTr, como una herramienta útil para dar soluciones precisas a problemas conjuntos.

Las lecciones aprendidas de los proyectos de cooperación triangular entre México y Alemania pueden consultarse en este enlace.

Descarga la presentación de Briegel Ortíz

Cambio de paradigma en planeación urbana

En México, la SEDATU ofrece una nueva visión en el desarrollo de los instrumentos de planeación urbana de estados y municipios, en la que se incorporan nuevas metodologías innovadoras, con enfoque de derechos humanos y género, así como el fomento a la inclusión de todas y todos, además de promover reglas claras e incidir positivamente en el desarrollo, explicó en su intervención en el seminario web Gabriela Jurado Gutiérrez.

Aseguró que esta visión es a largo plazo, promoviendo el compromiso de la población con su territorio y la planeación como un proceso cíclico, con procesos acordes a los tiempos municipales, que en México son de tres años por gestión, y ofrecer un mayor y mejor impacto en las personas.

“Desde la SEDATU se asume la responsabilidad de generar propuestas para desarrollar y generar instrumentos de planeación más simples, accesibles y que faciliten su implementación”, agregó.

Explicó que, con lineamientos simplificados y documentos más sencillos, se puede cambiar la visualización de la planeación urbana, adaptable a la realidad de los territorios y a las atribuciones de los gobiernos locales, a partir de cinco principios:

  • Ciudad compacta, densa y mixta
  • Poner a las personas en el centro
  • Ciudad sustentable y resiliente
  • Inclusión urbana
  • Equidad

Lo anterior, con el objetivo de desarrollarse en cinco fases durante cuatro meses: preparación, análisis, planeación, gestión y gobernanza y monitoreo.

Jurado Gutiérrez indicó que los análisis que hasta ahora se hacían para el desarrollo de planes de desarrollo municipal se basaban en elementos cuantitativos, por lo que la SEDATU promueve que se integren herramientas cualitativas y participativas, mediante el fortalecimiento de las capacidades de los actores del sector, con cursos presenciales y virtuales ofrecidos por la dependencia federal.

Como ejemplo, señaló que este año ya se han realizado dos cursos en línea en colaboración con el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (INAFED), con la participación  de 2,473 personas, quienes han sido capacitadas para implementar de manera diferente los instrumentos de planeación urbana.

“Hemos enfrentando resistencias, pero los cursos nos han ayudado a avanzar en el tema y que vean que los recursos son finitos pero que se pueden encontrar instrumentos para desarrollar las ciudades”, apuntó.

Dijo que los municipios tienen la llave para cambiar las ciudades porque hay una “gran oportunidad de transformar la manera en que viven las personas y acceder a los derechos humanos, pero necesitan aprovechar sus atribuciones y acercarse una metodología para mejorar las condiciones de vida y oportunidades desde el territorio”.

Descarga la presentación de Gabriela Jurado Gutiérrez

Los HUBs en el territorio

Los HUB son un espacio de creación colectiva con base en la ley orgánica de Ordenamiento Territorial y Gestión del Suelo (LOOTUGS) y la Agenda Hábitat Sostenible del Ecuador 2036, y que buscan que la población se apropie del espacio público para un disfrute pleno de la ciudad, bajo principios de sustentabilidad, sostenibilidad y resiliencia, explicó Angie Montenegro Pozo.

Indicó que los HUBs territoriales están integrados por el Consejo Técnico de Uso y Gestión de Suelo, el Gobierno nacional, la sociedad civil organizada, los gobiernos locales, la academia, el sector privado y organismos internacionales.

Detalló que los HUBs territoriales abarcan 221 municipios de 24 provincias de Ecuador, con diferencias muy marcadas en cada territorio, por lo que se debe pensar en sus particularidades y necesidades. “Nosotros tenemos que dar los lineamientos básicos, pero los municipios son gestores de sus propios territorios”, acotó.

Entre las acciones que se plantean se encuentran:

  • Análisis de las condiciones del suelo rural.
  • Enfoque de gestión de riesgos y cambio climático
  • Evitar urbanización de suelos productivos como parte de políticas de seguridad alimentaria.
  • Crear cinturones verdes con fines de paisaje y contención ambiental a la mancha urbana.
  • Potenciar el uso de catastros rurales.
  • Innovación tecnológica-ambiental para infraestructura verde en tierras rurales (incentivos)
  • Condiciones mínimas de habitabilidad y dotación de servicios, incluyendo espacios públicos.

En cuanto a la delimitación de centros urbanos plantea:

  • Definición de un perímetro de centralidad o de policentralidades para focalizar la gestión urbana en relación a las capacidades y recursos.
  • Delimitación de centros con objetivos y estrategias implementables.
  • Analizar centralidades con base a equipamientos (radios de influencia y usos de suelo)
  • Identificar distintas escalas de centralidades o centros urbanos.
  • Consolidar y fortalecer la dinámica urbana y el aprovechamiento de suelo en las áreas declaradas como patrimonio o centros históricos.

Angie Montenegro señaló que ante la crisis sanitaria por la COVID-19, que representa una triple crisis en lo social, económico y las ciudades, debe  haber un enfoque en barrios y viviendas con deficiencias para garantizar un confinamiento adecuado.

También explicó que en esta planeación se debe considerar la dualidad de lo rural y lo urbano, para convertir a las ciudades en funcionales, eficientes y sustentables, mediante la socialización y capacitación de la gestión territorial.

“Tratamos de utilizar la ley para evitar la expansión de las ciudades, con propuestas participativas. Pensamos crear nuevos instrumentos para que la consolidación de las ciudades sea mejor con temas verdes y no generar hacinamientos”, expuso.

Agregó que los HUBs territoriales son un proceso participativo, donde todos los sectores deben ser escuchados y compartir experiencias. “Que los municipios sean gestores de sus territorios y planificar sus ciudades, donde los pobladores se sientan parte de esta planificación”.

“Queremos establecer las etapas de la expansión urbana con base en los planes de gestión y uso de suelo; un municipio no puede organizar su territorio sin lineamientos”, señaló, y agregó que se debe “seguir trabajando para generar propuestas y regular los territorios; seguir con el intercambio de experiencias y la cooperación triangular”.

Descarga la presentación de Angie Montenegro Pozo

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