La reciente polémica sobre adelantar el cierre del ciclo escolar en México debido al calor y al Mundial de Futbol 2026 exhibe uno de los problemas más profundos del régimen mexicano contemporáneo: la sustitución de la política pública por decisiones mediáticas, improvisadas y populacheras.
Aunque oficialmente la medida fue justificada por las altas temperaturas y la logística del Mundial, y que dicha controversia se está resolviendo dejando las cosas como estaban, el fondo del problema es mucho más grave: la educación volvió a colocarse en segundo plano frente a intereses políticos, de imagen y de espectáculo. La polémica es tal que la propia SEP terminó abdicando su propuesta y manteniendo el calendario original tras críticas de docentes, padres y especialistas.

Foto: SEP.
Los resultados de la prueba PISA colocan al país entre los peores desempeños de la OCDE:
- México obtuvo apenas 407 puntos promedio, mientras la media de la OCDE fue de 478.
- Dos de cada tres estudiantes mexicanos no alcanzan competencias básicas en matemáticas.
- Más de la mitad presenta rezagos en comprensión lectora y ciencias.
A esto se suma un problema creciente de abandono escolar:
- Cerca de un millón de estudiantes abandonaron las aulas durante el ciclo 2024-2025.
- En educación media superior, la deserción supera el 30% en algunas mediciones nacionales, además de ser un filtro que, para quienes no pasan el examen representa limitaciones en su desarrollo, junto con problemáticas como altas tasas de suicidio, embarazos no deseados y cooptación por delincuencia.
El problema no termina ahí, la infraestructura educativa continúa es profundamente desigual:
- miles de escuelas carecen de agua, electricidad, internet o mobiliario adecuado, especialmente en baños
- más de la mitad de los planteles del país no tienen conectividad suficiente,
- existen enormes brechas tecnológicas entre zonas urbanas y rurales, ampliando el analfabetismo digital.
También existe precarización docente y debilidad institucional:
- cerca del 18% del personal docente no cuenta con formación superior en educación,
- en áreas como idiomas, tecnología o arte, más del 20% carece de licenciatura especializada,
- hay una precarización docente, entre salarios bajos, inestabilidad laboral y el hecho que se le exige documentación burocrática antes que favorecer las clases
- además, el presupuesto destinado a formación docente continúa siendo insuficiente, incluso en años electorales más a partidos que a la educación.
A pesar de esto, se dice que las escuelas no son guardería, pero se busca que se apruebe a estudiantes aun si no aprenden, o se otorgan becas sin importar aprovechamiento, es decir, México enfrenta una emergencia educativa estructural, y lamentablemente, en lugar de discutir cómo revertir estos rezagos, fortalecer la calidad educativa o mejorar las condiciones escolares ante el calor extremo, la conversación política terminó subordinada a la vieja confiable: más espectáculo deportivo -futbol- y menos atención -reducción de clases-.
Ahí está el problema central: la política pública hace tiempo dejó de construirse desde las necesidades del país y comenzó a diseñarse desde el impacto mediático y la narrativa política; el mensaje implícito de esto es muy peligroso: el espectáculo tiene prioridad ante los problemas a resolverse… y por eso tanta polémica.
Este tipo de decisiones funcionan también como mecanismos de distracción política, mientras la atención pública se concentra en debates superficiales —vacaciones adelantadas, futbol, calor, logística del Mundial—, quedan fuera de la discusión problemas estructurales mucho más graves, además de las mencionadas en educación, también hay:
• Inseguridad y violencia
México aún es uno de los países más violentos del mundo fuera de contextos formalmente bélicos.
- En 2024 se registraron más de 30 mil homicidios dolosos, manteniéndose una tasa superior a 23 homicidios por cada 100 mil habitantes.
- De acuerdo con la ENVIPE del INEGI, más del 60% de la población considera insegura su ciudad y esto es a nivel nacional.
- El país enfrenta desapariciones forzadas, control territorial del crimen organizado y violencia política en municipios y estados, tanto que estudios afirman que una tercera parte del territorio esta cooptado por mafias.
- México se mantiene entre los países con mayor número de periodistas asesinados y altos niveles de impunidad.
- Amplias regiones viven bajo esquemas donde el Estado perdió parcialmente el monopolio de la fuerza y la capacidad de garantizar seguridad.
• Inflación y pérdida de poder adquisitivo
Aunque oficialmente la inflación ha mostrado reducciones parciales, el impacto en la vida cotidiana es severo.
- Entre 2018 y 2025, el precio de productos básicos como tortilla, huevo, carne y transporte acumuló aumentos superiores al crecimiento real del ingreso promedio.
- Datos del CONEVAL mostraron que millones de familias destinan más del 50% de sus ingresos únicamente a alimentación y servicios básicos, sin considerar transporte, educación ni entretenimiento.
- El salario mínimo aumentó nominalmente en los últimos años, pero el costo de vivienda, energía, salud y alimentos continúa deteriorando el poder adquisitivo real.
Es decir, existe una mejora estadística parcial, pero no necesariamente una mejora efectiva en las condiciones materiales de vida.
• Crisis de servicios públicos
Uno de los mayores deterioros se observa en los servicios que el gobierno debería garantizar.
Agua
- Más de 12 millones de personas tienen acceso irregular al agua potable.
- Municipios completos enfrentan sequías, tandeos y sistemas hidráulicos colapsados.
Salud
- Persisten desabasto de medicamentos, saturación hospitalaria y falta de personal médico.
- México mantiene uno de los gastos públicos en salud más bajos de la OCDE.
Transporte e infraestructura
- Miles de municipios presentan deficiencias en alumbrado, pavimentación, drenaje y movilidad.
- La infraestructura pública envejecida genera costos sociales y económicos crecientes.
La crisis es particularmente grave en municipios pequeños y zonas periféricas, donde la capacidad institucional es mínima.
• Debilitamiento institucional
El deterioro democrático no solo se mide en elecciones, sino en la capacidad de las instituciones para operar con autonomía y eficacia.
Diversos indicadores internacionales han señalado:
- caída en confianza institucional,
- debilitamiento del Estado de derecho,
- percepción elevada de corrupción,
- baja efectividad gubernamental.
México ocupa posiciones bajas en indicadores globales de:
- control de corrupción,
- independencia judicial,
- confianza policial,
- eficiencia gubernamental.
Además, existe una creciente tendencia a:
- centralizar decisiones,
- politizar organismos públicos,
- debilitar contrapesos institucionales,
- gobernar desde la narrativa y no desde la planeación técnica.
Esto genera un régimen que se dice democrático, pero funcionalmente débil, ¿cuál es la lógica de esto? cuando no se puede gobernar eficazmente, se gobierna desde la narrativa, y el Mundial ofrece un escenario ideal para ello: emoción colectiva, identidad nacional momentánea y superficial, entretenimiento masivo.
En México no se tiene condiciones para darse el lujo de reducir tiempo educativo, diversos análisis señalaron que el recorte dejaba apenas días efectivos de clase para millones de estudiantes en un contexto donde solo una parte de los alumnos comprende adecuadamente textos o resuelve problemas, es decir, mientras otros países fortalecen capacidades educativas para competir económica y tecnológicamente, en el país se discute cómo adaptar el calendario escolar a un torneo cuyo deporte, ha servido de distractor, circo y cortina de humo, y eso refleja una desconexión entre las prioridades de Estado y las necesidades de la población.
Y entonces ¿cómo impacta? No se trata solo de un problema educativo, sino democrático, cuando un sistema educativo prioriza el espectáculo sobre la formación crítica, produce ciudadanos con baja conciencia social, escasa comprensión institucional y limitada visión de Estado.
Eso tiene consecuencias directas en la vida pública:
- personas que ven cargos de representación como espacios de poder, privilegio y beneficio, y no como responsabilidad,
- funcionarios sin preparación técnica ni ética,
- representantes públicos que buscan control, influencia o beneficio personal,
- gobiernos incapaces de planear más allá de la coyuntura mediática.
La degradación educativa termina convirtiéndose en degradación democrática, lo diré en otra forma: Gobernar no es entretener, el caso del cierre anticipado del ciclo escolar hizo visible algo más profundo que una mala decisión administrativa: mostró una forma de hacer política basada en la demagogia, el espectáculo y la improvisación. Un gobierno serio no reorganiza la educación nacional alrededor de un evento deportivo, un Estado responsable no coloca el entretenimiento por encima de la formación educativa, y una democracia funcional no sustituye la planeación pública por popularidad mediática, porque gobernar no es producir narrativa,
ni administrar tendencias en redes, ni capitalizar emocionalmente un Mundial. Gobernar implica resolver problemas reales. Y hoy, el problema educativo mexicano sigue sin resolverse, así como la seguridad, el empleo, la salud, vivienda, transporte, alimentación, entre muchos otros.
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