Alfarería libre de plomo, alternativa de desarrollo económico en municipios

Por Martha Palma Montes.

Alcaldes de México | 26 de septiembre.- Más de 30 mil familias alfareras están aprendiendo la técnica de esmaltado libre de plomo, que además de cuidar la salud, genera mayor demanda de productos de barro.

Fotos: Martha Palma/Alcaldes de México

Si bien la historia de la alfarería data hace más de diez mil años, es poco conocido que en el proceso de esmaltado hay presencia de plomo, neurotoxina que provoca disminución de las capacidades intelectuales.

Investigaciones confirman que por cada 8.6 microgramos de plomo en la sangre se reducen 6 puntos de coeficiente intelectual.  Además de ocasionar daño neurológico y enfermedades cardiovasculares.

Para evitar estos daños a la salud y apoyar a alfareros mexicanos surgió el programa Barro Aprobado de Pure Earth México.  Esta organización busca lograr que el cien por ciento de la alfarería mexicana esté libre de plomo y de otros materiales, además de apoyar a más de 30 mil familias alfareras del Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Puebla, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas.

Alfarería libre de plomo en Cohuecan

Leticia Castelán Marín y Eladio Hernández Geniz, matrimonio alfarero de Cohuecan, Puebla

En el municipio de Cohuecan, Puebla, habitan 5 mil 403 personas, de las cuales el 90 por ciento se dedica a la alfarería, oficio de herencia familiar.

Leticia Castelán Marín y Eladio Hernández Geniz de 37 y 43 años de edad respectivamente, son un matrimonio alfarero y, desde junio de 2021, reciben capacitación e insumos del programa Barro Aprobado, a fin de transitar al esmaltado libre de plomo.

“El programa nos enseña el proceso de esmaltado paso a paso y las herramientas que necesitamos. Además de cuidar la salud de todos, nos ayuda a aumentar nuestros ingresos porque le damos confianza a la gente de consumir artículos de barro libres de plomo”, explica Eladio Hernández.

Actualmente, varios restaurantes han adquirido los productos elaborados en la comunidad y una vez perfeccionada la técnica de esmaltado, los alfareros esperan un incremento en la demanda.

“Cohuecan se distingue por sus diseños y decoraciones innovadoras, cada familia es especialista en macetas, cazuelas, jarritos o platos, no hay competencia entre nosotros”, comenta Leticia Castelán.

Barro Aprobado también ayuda a los alfareros a comercializar sus productos mediante redes sociales, y así expandir la cartera de clientes.

Técnica de horneado

Para lograr el esmaltado libre de plomo, es necesario construir hornos cuadrados que alcanzan una temperatura mayor a mil grados centígrados.

Los orificios de leña van en los costos y la chimenea debe colocarse en cierta posición y altura. Todos los alfareros de Barro Aprobado se involucran en el proceso de edificación.

“Armamos el horno pieza por pieza con base en el plano, nos toca desde acarrear los tabiques, rasparlos y colocar el barro. Cuando se hornea también es en grupo, cada quien mete su pieza”, refiere Leticia.

La principal diferencia con los hornos redondos tradicionales es que en éstos la distribución del calor no es homogénea y alcanzan grados menores de temperatura.

Retos

El principal reto para los alfareros de Cohuecan es adquirir maquinaria pesada para el procesamiento del barro, tanto molinos como amansadoras, que ahorran tiempo.

“Un molino puede costar hasta 6 mil pesos y las amansadoras desde 35 mil a 60 mil pesos, dependiendo la marca; aunque existen programas de apoyo federales, son insuficientes para todos los alfareros del municipio”, advierte la presidenta municipal Minerva Domínguez Gallares.

Ante esta situación, propone que el ayuntamiento otorgue subsidios del 50 por ciento sobre los precios de mercado, en apoyo a los alfareros.

“Nosotros recaudamos muy poco del impuesto predial y el dinero se ocupa conforme a las demandas ciudadanas, después de la alfarería, el segundo apoyo que más nos piden es para la agricultura, en siembra de sorgo y maíz”.

Comenta que la administración abrió una ventanilla donde entrega mil pesos a los campesinos, como subsidio en la compra de semilla o abono.

“En el caso de las familias alfareras necesitamos definir un proyecto, porque serían muchos los beneficiarios y no se podría apoyar a todos, tal vez hacerlo por etapas”.

Hace una invitación a visitar el municipio para conocer todo el trabajo alfarero de los poblados de San Felipe Cuapexco, San Andrés Ahuatelco y San Bartolo Cohuecan, así como sustituir los artículos metálicos de cocina por los de barro, que aportan mejor sabor a la comida y cuentan con el sello de Barro Aprobado libre de plomo.

 

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